Trump aseguró que el estrecho de Ormuz estará abierto el viernes
El presidente de Estados Unidos destacó avances en el acuerdo con Irán y aseguró que el paso marítimo estratégico se reabrirá pronto. También rechazó rumores sobre una inversión millonaria para la rec
Durante la cumbre del G7 que se realiza en Francia, el presidente estadounidense, Donald Trump, habló con la prensa sobre el reciente memorándum de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán. En ese marco, afirmó que “los barcos están comenzando a moverse estupendamente. El petróleo está comenzando a salir y los precios están bajando rápidamente”, en referencia a la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio petrolero mundial. Trump aseguró que este paso marítimo estará abierto este viernes, lo que representa un avance significativo en la relación bilateral.
El mandatario también se refirió al estado del acuerdo con Irán, señalando que “tenemos nuestro acuerdo hecho con Irán. Debe ser exitoso. Pasa a una segunda etapa, que creo que será más fácil”. Estas declaraciones reflejan un optimismo sobre la continuidad y el fortalecimiento del entendimiento alcanzado entre ambas naciones, que busca reducir tensiones y fomentar la estabilidad en la región.
En cuanto a rumores que circulaban sobre un fondo de 300.000 millones de dólares destinado a la reconstrucción de Irán, Trump fue enfático en desmentirlos. Afirmó que Estados Unidos “no está invirtiendo ningún dinero en Irán”, descartando así cualquier apoyo financiero directo para ese propósito. Esta aclaración busca despejar dudas sobre el alcance y las condiciones del acuerdo, especialmente en lo que respecta a la ayuda económica.
Además, el presidente estadounidense expresó su descontento con la actuación de Israel en relación con Líbano y Hizbulá. Comentó que no está satisfecho con cómo Israel ha manejado la situación y señaló que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, “ahora debe ser más responsable con respecto a Líbano”. Estas palabras evidencian la preocupación de Estados Unidos por la estabilidad en el Líbano y la influencia de grupos armados en la región, así como la expectativa de un mayor compromiso por parte de Israel para evitar conflictos.