Cristiano Ronaldo y la última conquista: el Mundial que puede convertirlo en una leyenda irrepetible a los 41 años
CR7 debuta ante República Democrática del Congo en el Grupo K.El portugués se convertirá en el primer futbolista de su país en disputar seis Copas del Mundo.Además, intentará ampliar una colección de marcas históricas que lo mantiene entre los grande
Ya sin el protagonismo de otros tiempos, pero con su aura intacta, con la chance de seguir escribiendo una porción de la historia del fútbol y con 41 años y 132 días de vida, Cristiano Ronaldo iniciará este miércoles su sexta participación en una Copa del Mundo cuando Portugal se mida con la República Democrática del Congo desde las 14 en el NRG Stadium de Houston por la primera fecha del grupo K, que también integran Colombia y Uzbekistán.
El futbolista que acumula más partidos (228) y más goles (143) con el seleccionado portugués cerrará en esta cita norteamericana un ciclo que comenzó en Alemania 2006, cuando, con solo 21 años, fue una pieza fundamental del equipo que dirigía el brasileño Luiz Felipe Scolari y que se quedó con el cuarto puesto en la segunda mejor actuación histórica de los lusos (fueron terceros en Inglaterra 1966).
Cuando llegó a la selección se notaba que tenía algo distinto en su voluntad, en la pasión que tenía por el juego, en la dedicación que le ponía a las cosas que hacía. Era un joven muy competitivo. Todo eso indicaba que estábamos delante de un jugador con un potencial tremendo, que quería llegar lejos, contó esta semana, en una entrevista publicada en el sitio web de la FIFA, el exdelantero Nuno Gomes, quien fue compañero de CR7 en aquel seleccionado.
Después de ese gran estreno, los Mundiales no han sido especialmente gratos para el jugador nacido en Funchal: su seleccionado cayó ante España en los octavos de final en Sudáfrica 2010, no superó la fase de grupos en Brasil 2014, capituló ante Uruguay en los octavos de final en Rusia 2018 y fue eliminado por Marruecos en los cuartos de final en Qatar 2022. En ese último certamen, el entrenador Fernando Santos lo relegó al banco en los dos partidos de eliminación directa.
Desde que el español Roberto Martínez tomó el timón del combinado portugués, el ganador de cino Balones de Oro recuperó la titularidad e hizo valiosos aportes al equipo: marcó un tanto en la final de la Liga de las Naciones de Europa contra España en 2025 y otros cinco durante la fase de clasificación para el Mundial. En paralelo, convirtió 28 tantos en 30 encuentros en la liga saudí para Al-Nassr, con el que se consagró campeón el mes pasado. Esa cosecha le permitió llegar a 973 en su carrera profesional.
El exjugador de Real Madrid, Manchester United, Juventus y Sporting de Lisboa es uno de los seis hombres que participaron en cinco ediciones de la Copa del Mundo. Si nada extraño sucede, este miércoles dejará atrás a los mexicanos Antonio Carbajal, Rafael Márquez y Andrés Guardado. Los únicos que le seguirán los pasos serán Lionel Messi y otro mexicano, el arquero Guillermo Ochoa, quienes también integran sus seleccionados en Canadá-México-Estados Unidos 2026.
Si de récords se trata, Cristiano es el único jugador que convirtió en cinco Mundiales: hizo uno en Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Qatar 2022, y cuatro en Rusia 2018. Uno más le permitirá igualar los nueve de Eusebio, el líder anotador entre los portugueses en esta competición. Eso sí: todavía está muy lejos de la marca del alemán Miroslav Klose, máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo (16). Entre los futbolistas en actividad, lo superan Messi (13) y el francés Kylian Mbappé (12).
Si bien la presencia del delantero genera un efecto magnético, Portugal tiene otros argumentos para atraer la atención en su novena participación en un torneo ecuménico. No son muchos los combinados que pueden presumir de una dotación compuesta por hombres que brillan en algunos de los equipos más importantes del planeta como Bruno Fernandes (Manchester United), Bernardo Silva (Manchester City), Vitinha, Nuno Mendes y João Neves (los tres de Paris Saint-Germain).
No diría que somos favoritos, no usaría esa palabra. Tenemos jugadores en grandes clubes de todo el mundo, quizás nunca hayamos tenido una selección como esta. Pero eso no vale nada. Tenemos mucha calidad, mucho talento, y tenemos que ponerlo en práctica y dar lo mejor de nosotros por la selección. Lo que mejor funciona es ser humildes, consideró Vitinha en la antesala del estreno mundialista.
El primer escollo para los portugueses en esta aventura será la República Democrática del Congo, que volverá a una Copa del Mundo tras 52 años: su única participación fue en Alemania Federal 1974, cuando el país se llamaba Zaire. Los Leopardos terminaron segundos en su grupo de la clasificación africana (detrás de Senegal), dejaron en el camino a Camerún y a Nigeria en los playoffs continentales y batieron a Jamaica en el repechaje intercontinental para conseguir el preciado boleto.
Volver después de 52 años es un verdadero orgullo y un placer poder representar a todo un país que lleva tiempo oyendo hablar de esto. Nos hemos preparado bien. Ahora queremos hacerlo bien en este Mundial, afirmó el francés Sébastien Desabre, entrenador de un conjunto que tiene como principales figuras a los centrales Axel Tuanzebe y Chancel Mbemba, al lateral Aaron Wan-Bissaka y al delantero Cedric Bakambu.
El último tramo de la preparación de los congoleños estuvo condicionado por el brote de ébola que afecta al este del país (hasta el martes se habían registrado 808 casos y 192 muertos, según la Organización Mundial de la Salud) y que impedirá que lleguen simpatizantes desde ese país, ya que se les exige un período de aislamiento de 21 días en una tercera nación antes de ingresar a Estados Unidos. De todos modos, el seleccionado contará con el respaldo de los integrantes de la diáspora: en Houston residen 10.000 congoleños y en la cercana Dallas, 15.000.
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