Un ex policía declarado culpable por abuso sexual agravado apareció sin vida en una celda de la Alcaidía
Las dependencias del Poder Judicial y de la Jefatura Departamental de Concordia iniciaron actuaciones administrativas y periciales de urgencia tras constatarse el fallecimiento de Martín Rebollo. El ex policía de la provincia de Entre Ríos apareció sin vida en el interior de su celda de alojamiento de la Alcaidía local, sitio en el cual permanecía privado de la libertad de forma preventiva desde el pasado 29 de mayo del corriente año.
El deceso del exfuncionario de seguridad se produjo pocas semanas después de que un tribunal de jurados populares emitiera un veredicto unánime de culpabilidad en su contra en el marco de un expediente criminal por delitos contra la integridad sexual. Al momento del hallazgo de su cuerpo, el imputado aguardaba la formalización de la audiencia de cesura, instancia procesal técnica donde la magistrada interviniente preveía fijar el monto de los años de reclusión efectiva.
Los antecedentes de la condena popular y el pedido de la fiscalía
La causa que motivó la detención de Rebollo se vinculó a una denuncia radicada por hechos ocurridos hace aproximadamente dos décadas, puntualmente en el año 2006, etapa en la cual el procesado ejercía funciones activas dentro de las filas de la Policía de Entre Ríos:
Tipificación penal del delito: El jurado de ciudadanos declaró al imputado penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal, disponiendo dos agravantes específicas: el empleo de un arma de fuego y el abuso de la condición de miembro de una fuerza de seguridad en ejercicio del cargo.
Requerimiento del Ministerio Público: En los alegatos correspondientes a las instancias de discusión de la pena, el agente fiscal Martín Núñez peticionó una condena de 16 años de prisión de cumplimiento efectivo, considerando el daño infligido a la víctima y la gravedad institucional del rol jerárquico del imputado.
Apertura de una investigación judicial y descargo digital del imputado
Las autoridades de la Unidad Fiscal en turno coordinaron el despliegue de los gabinetes de Criminalística y del médico legista policial para relevar la escena y proceder al posterior traslado del cadáver hacia la morgue forense con el propósito de practicar la autopsia de rigor. Las pesquisas se orientaron a determinar con precisión científica la causa del deceso, inspeccionar los sistemas de control de las celdas, interrogar a los llaveros de guardia y reconstruir minuciosamente la bitácora de movimientos del pabellón en las horas previas al suceso.
Como elemento singular del contexto de cierre, los voceros tribunalicios confirmaron que, con anterioridad al desenlace en el calabozo, Rebollo grabó y difundió un registro de video a través de perfiles de redes sociales de su entorno. En dicha pieza audiovisual, el exuniformado ratificó una postura de desvinculación respecto de los ultrajes que motivaron el litigio penal, manifestando cuestionamientos al proceso judicial que acababa de sellar su culpabilidad. Las carpetas de investigación penal preparatoria abiertas por el Ministerio Público Fiscal procurarán deslindar responsabilidades institucionales en torno a los mecanismos de custodia y preservación de la vida del interno.