Con el gol 14° en mundiales, Messi acorta distancia con Klose
El capitán argentino continúa agrandando una leyenda que parece no tener techo. Con su nuevo gol, se consolidó aún más como el máximo goleador de la historia de la Selección Argentina en la máxima cita del fútbol.
A sus 39 años, Lionel Messi volvió a aparecer en el escenario que mejor conoce para escribir una nueva página dorada y sumó su gol número 14 en mundiales. El tanto no sólo tuvo valor deportivo para la Albiceleste, sino también estadístico: le permitió quedar a apenas un gol del brasileño Ronaldo Nazário y a sólo dos del alemán Miroslav Klose, dueño del récord histórico con 16 conquistas mundialistas.
La cosecha de Messi en Copas del Mundo comenzó en Alemania 2006, donde marcó su primer gol. Luego atravesó Sudáfrica 2010 sin convertir, fue figura en Brasil 2014 con cuatro tantos, anotó una vez en Rusia 2018 y alcanzó su máxima producción en Qatar 2022, con siete goles fundamentales para conducir a la Argentina hacia el ansiado título mundial. Ahora, en 2026, sumó una nueva conquista para elevar su cuenta personal a 14.
Su recorrido goleador en los Mundiales quedó distribuido de la siguiente manera
Alemania 2006: 1 gol
Sudáfrica 2010: 0 goles
Brasil 2014: 4 goles
Rusia 2018: 1 gol
Qatar 2022: 7 goles
Mundial 2026: 1 gol
Total: 14 goles en Copas del Mundo.
La cifra adquiere una dimensión todavía mayor al considerar la selecta compañía que integra. Durante décadas, la cima de los goleadores mundialistas pareció reservada para nombres legendarios. Sin embargo, Messi ya dejó atrás a figuras históricas y hoy sólo tiene por delante a Ronaldo, con 15 anotaciones, y a Klose, líder absoluto con 16.
La distancia es mínima. Apenas dos gritos separan al argentino de igualar el récord máximo de la historia de los Mundiales. Para un futbolista que ha convertido en costumbre romper marcas y desafiar los límites de la longevidad deportiva, el objetivo parece cada vez más cercano.
Mientras la Selección Argentina sigue soñando en el Mundial, Messi continúa alimentando una carrera irrepetible. Porque cada gol suyo ya no sólo vale por el resultado del partido: también empuja un legado que amenaza con quedarse, para siempre, en lo más alto de la historia del fútbol mundial.