Cayó el hombre que vivió oculto en Victoria y era el cerebro detrás del crimen de Pillín Bracamonte - 9 Digital - Mi 9
Cayó el hombre que vivió oculto en Victoria y era el cerebro detrás del crimen de Pillín Bracamonte -
Tras más de un año de intensa búsqueda, las autoridades lograron detener en Villa Gobernador Gálvez a Sebastián Narigón Vázquez. El peligroso prófugo, de 44 años, está señalado por la justicia como el cerebro y organizador del brutal asesinato de Andrés Pillín Bracamonte, el histórico jefe de la barra brava de Rosario Central.
Vázquez, un peso pesado del narcotráfico a gran escala con aceitados vínculos con la banda Los Monos, era intensamente buscado y el gobierno de Maximiliano Pullaro ofrecía una recompensa de 30 millones de pesos por datos sobre su paradero.
El derrotero de Vázquez para eludir a la justicia incluye un capítulo clave en suelo entrerriano. En octubre del año pasado, el sospechoso vivió oculto en la ciudad de Victoria, ubicada a solo 60 kilómetros de Rosario. Tenía gente que le realizaba las compras para no salir de la casa que alquilaba y consiguió un automóvil para moverse por la ciudad de Las Siete Colinas.
Las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de Santa Fe lograron cercarlo en dicha localidad; sin embargo, debido a una falta de comunicación la policía santafesina no dio aviso a sus pares de Entre Ríos, Vázquez detectó que lo seguían y logró escapar milagrosamente, manteniéndose en la clandestinidad hasta este jueves.
Según la investigación liderada por los fiscales Georgina Pairola y Luis Schiappa Pietra, el Narigón Vázquez fue el encargado de la logística del doble crimen ocurrido la noche del 9 de noviembre de 2024: el traslado: Vázquez usó su propio auto, un Citroën Air Cross blanco, para buscar a los sicarios en el barrio 7 de Septiembre.
Dejó a los asesinos a solo 200 metros del gigante de Arroyito, media hora después de que finalizara el partido entre Rosario Central y San Lorenzo.
En ese punto, acribillaron a balazos la camioneta donde se trasladaban Bracamonte y su mano derecha, Daniel Rana Attardo. Ambos murieron en el acto.
Para los fiscales, el sangriento atentado no fue una simple interna futbolística, sino un plan premeditado para desplazar a la vieja conducción de la barra y tomar el control total de los millonarios negocios ilícitos desplegados en el territorio del club.
La caída definitiva de Vázquez ocurrió en una vivienda tipo PH ubicada en la calle Libertad al 200, en Villa Gobernador Gálvez. Cuando el grupo de elite de la policía santafesina irrumpió en la habitación, el criminal tenía un arma de fuego escondida debajo de la almohada, pero los efectivos actuaron con tanta rapidez que fue inmovilizado antes de que pudiera gatillar.
No era la primera vez que Vázquez lograba zafar de las fuerzas de seguridad: En 2017, apareció en el radar federal como uno de los abastecedores de una cocina de cocaína que funcionaba en una veterinaria de Rosario, compartiendo el negocio con un ladero de Los Monos.
En 2018, tras un año de escuchas, la Policía Federal le cruzó el auto en la zona oeste de Rosario. Aunque atraparon a su socio, Vázquez y su pareja abandonaron un VW Fox con dos panes de cocaína y escaparon a pie.