La custodia de Laudelina, el anillo del ex comisario y un acusado por Zoom: el detrás de escena del primer día del juicio por Loan
La primera jornada del debate por la desaparición de Loan Danilo Peña estuvo atravesada por sucesivos cuartos intermedios, discusiones procesales y situaciones inesperadas. Los detalles
Enviado especial a Corrientes.La primera jornada del juicio por la desaparición de Loan Peña arrancó con una hora de demora y con una decisión de alto impacto: el tribunal declaró en rebeldía y ordenó la detención de Esteban Federico Rossi Colombo, el psicólogo tucumano acusado de integrar el grupo que decía pertenecer a la Fundación Dupuy y que, según la fiscalía, intervino para desviar la investigación.
Rossi Colombo ya había estado detenido en 2024, pero actualmente transita el proceso en libertad. Al no presentarse al inicio de la audiencia, los jueces dispusieron su rebeldía y ordenaron su arresto. La resolución incluyó apartarlo de este procedimiento, lo que implicaba la realización de un nuevo juicio más adelante. También se dispuso apartar a Patricio Damián Char Bodegue de la representación legal del imputado.
PUBLICIDAD
Horas después, y cuando la noticia ya circulaba por los medios, Rossi Colombo apareció en el debate conectado por videoconferencia. La novedad quedó manifiesta al regreso del cuarto intermedio para almorzar. El acusado vestía traje oscuro. Junto a él se ubicaba el abogado cordobés Segundo Delgado.
El presidente del Tribunal, Fermín Ceroleni, comunicó la novedad y le dio la palabra a Rossi Colombo. El hombre dijo que no tenía dinero para pagar a su abogado anterior ni tampoco para viajar a Corrientes. Por eso nombraba a Delgado como nuevo defensor. El letrado pidió 72 horas para interiorizarse de la causa. El planteo obligó al Tribunal a retirarse para deliberar.
PUBLICIDAD
Una decisión polémica
Al regresar, Ceroleni indicó que, junto a los vocales Simón Pedro Bracco y Eduardo Belforte, habían decidido aceptar que Rossi Colombo participara del juicio. Como fundamento, los magistrados señalaron que todavía no se había leído la acusación fiscal en su contra. También avalaron que fuera asistido por Delgado. Pero para ello, el abogado debía desistir de su pedido de 72 horas de plazo.
Hubo además otro elemento. El tribunal aceptó que el psicólogo siguiera las audiencias desde una dependencia de Gendarmería en Tucumán. La decisión generó malestar entre algunas defensas, que señalaron que sus asistidos habían sido trasladados especialmente para participar del debate.
PUBLICIDAD
El fiscal Carlos Schaefer cuestionó con dureza la decisión y reclamó que se le concediera la palabra para fijar posición. Luego pidió que se mantuviera la resolución inicial: Rossi Colombo fuera del juicio y con la orden de detención vigente.
El Tribunal se mantuvo firme en su postura y decidió avanzar. Sin embargo, un nuevo planteo de Delgado volvió a complicar el escenario. El abogado indicó que el miércoles debía intervenir en un juicio por homicidio en Córdoba. Si se avalaba su ausencia, el Tribunal del caso Loan debía posponer la audiencia.
PUBLICIDAD
La intención del letrado Martín Leiro de asumir la defensa ad honorem también quedó descartada. El abogado representa a Alan Cañete, señalado por la Fiscalía como la persona que convocó a Rossi Colombo para sumarse al grupo que trabajó en 9 de Julio días después de la desaparición de Loan.
El murmullo que acompañaba la audiencia se transformó en protestas abiertas dentro de la sala. En ese contexto, afloraron diferencias entre el Tribunal y la Fiscalía respecto de la organización y el desarrollo del juicio. Ceroleni recordó que originalmente las audiencias habían sido previstas para octubre, mientras que Schaefer respondió que existía un interés social evidente en que el debate comenzara cuanto antes.
PUBLICIDAD
Otro punto de tensión giró en torno a la representación del Ministerio Público Fiscal. En la audiencia solo pueden intervenir dos fiscales, mientras que en la sala hay alrededor de 30 abogados defensores. La posibilidad de ampliar esa representación se encuentra actualmente bajo análisis de la Cámara Federal de Casación Penal.
Tras el planteo de Delgado, la situación volvió a tensarse. Schaefer y el abogado Rodolfo Baqué, defensor de Elizabeth Cutaia, intercambiaron cuestionamientos. La voz del presidente del Tribunal se perdía entre las intervenciones y por momentos resultaba difícil seguir el desarrollo de la audiencia.
PUBLICIDAD
El Tribunal dispuso entonces un nuevo cuarto intermedio. Estaba previsto que durara cinco minutos, pero finalmente se extendió durante media hora. Al regresar, resolvió mantener a Rossi Colombo dentro del juicio y asignarle una defensa oficial.
Schaefer volvió a cuestionar la decisión. El juez le negó la palabra y desestimó su advertencia respecto de la representación legal del acusado y la posible existencia de intereses contrapuestos. Finalmente, el Ministerio Público de la Defensa designó de manera provisoria a Mirta Pellegrini que ya representa a otros integrantes del grupo vinculado a Rossi Colombo, como Valeria López y Francisco Méndez. A partir del miércoles asumirá Juliana Machado.
PUBLICIDAD
Gendarmes, abogados y acusados
La audiencia se desarrolló en el salón del Escuadrón 48 de Gendarmería. El lugar no había sido concebido originalmente para albergar un juicio oral, aunque fue acondicionado por el personal de la Justicia Federal.
Los abogados defensores, que sumaban una treintena, debieron ubicarse en espacios reducidos. Detrás de ellos se sentaron los acusados. La incomodidad fue motivo de varios comentarios a lo largo de la jornada.
PUBLICIDAD
Por ejemplo, Mónica Chirivín, abogada de Laudelina Peña acusada de la desaparición de Loan y de haber intentado desviar la investigación, solicitó a funcionarios judiciales que ubicaran a dos gendarmes para impedir la visión directa del público sobre su defendida. Le molestaba que la prensa pudiera observar las reacciones de la mujer durante la lectura de los cargos.
La disposición de los lugares también permitió advertir algunos intercambios entre los imputados. Laudelina Peña y Victoria Caillava, acusada de la sustracción y ocultamiento del menor junto a su marido Carlos Pérez, se saludaron con un beso al ingresar a la sala.
También llamó la atención la presencia de un anillo en una de las manos del excomisario Walter Maciel. Habitualmente, las personas detenidas no conservan efectos personales de ese tipo durante los traslados. Maciel, además, mantuvo breves conversaciones con algunos efectivos policiales que participaban de la custodia del lugar.
El juicio se desarrolla bajo un fuerte operativo de seguridad. La Policía de Corrientes instaló un vallado perimetral alrededor del Escuadrón y controla los accesos externos. Dentro del predio, Gendarmería se encarga de revisar bolsos, mochilas y pertenencias personales. Los controles se repiten incluso cuando alguien sale momentáneamente a utilizar los baños químicos instalados sobre la calle, los únicos habilitados para quienes siguen la audiencia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD