Cristina Kirchner despidió a Taty Almeida en la puerta de su casa: Mamá ya está con Ale
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La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner despidió este martes, de manera presencial, a la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida popularmente como Taty Almeida, quien falleció el domingo a los 95 años.
El cortejo fúnebre pasó por la puerta del departamento de la exmandataria, en San José 1111, se detuvo y permaneció unos minutos frente al edificio, junto a un grupo de militantes que también aprovecharon para homenajear a la histórica referente de derechos humanos.
Gracias. Mamá ya está con Ale. Sabés que te amamos, le señaló Fabiana, hija de Taty, a través de un megáfono, dirigiéndose a la exjefa de Estado.
A los pocos minutos de conocerse el fallecimiento, Cristina había realizado una publicación en sus redes sociales para homenajearla y despedirla. Luchadora incansable que honraste la vida. Hasta siempre querida Taty, escribió en un posteo acompañado por una fotografía de Almeida.
Taty Almeida falleció el domingo a los 95 años, dejando una huella indeleble en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
El agradecimiento de la familia y el último adiós
En medio del dolor, y junto al cajón de su madre, Fabiana tomó nuevamente el megáfono para agradecer el acompañamiento y el respeto hacia Taty a lo largo de las décadas.
Te queremos mandar un beso grande y agradecer todo lo que hiciste por nuestras viejas y mamá. Gracias, Cristina, vos tendrías que haber estado acá al lado acompañándonos. Gracias de corazón, expresó, visiblemente conmovida.
Las últimas horas del velatorio de Taty Almeida transcurren en un clima de profunda emoción y reconocimiento popular. La presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, fallecida el domingo a los 95 años, recibe el homenaje de cientos de personas que desde el lunes se acercan para darle el último adiós.
La ceremonia comenzó el lunes a las 13 y se extenderá hasta este martes al mediodía. Luego, a las 13.30, sus restos serán trasladados al Cementerio de Chacarita, donde se realizará la despedida final.
Durante toda la jornada del lunes se registraron largas filas de asistentes, que llegaron a ocupar hasta tres cuadras. Militantes, dirigentes políticos, organismos de derechos humanos y ciudadanos anónimos se acercaron para rendir homenaje a una de las figuras más emblemáticas de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
#AHORA | Desde el balcón de San José 1111, Cristina Kirchner despidió a Taty Almeida
El velatorio se desarrolla a cajón cerrado. Junto al féretro fueron colocados una fotografía de Almeida y el histórico pañuelo blanco que la acompañó durante décadas en cada marcha y actividad vinculada a la defensa de los derechos humanos.
Sobre ese pañuelo estaba bordado el nombre de su hijo, Alejandro Almeida, secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar. Militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), trabajador de la agencia de noticias Télam y estudiante de Medicina, fue secuestrado el 17 de junio de 1975, cuando tenía 20 años.
Se fue un cuerpo cansado, pero todo lo demás queda y se multiplica. El amor, la militancia y la unidad, expresó Natalia, una de las personas que se acercó este martes al velatorio.
Eugenia, hija de una militante desaparecida, destacó la lucidez y el coraje de Almeida. Tenemos la enorme obligación de estar a la altura de Taty, seguir luchando por el país que soñaban los 30 mil y defender la dignidad del pueblo, remarcó.
En la misma línea, Alberto, otro de los asistentes, sostuvo: Fue una luchadora incansable por los derechos humanos. Hemos tenido una gran pérdida, pero como ella decía, no nos han vencido. Tenemos que seguir la lucha por la Verdad, la Memoria y la Justicia, subrayó.
La voz de Taty: memoria, dictadura y presente político
El 24 de marzo, al cumplirse 50 años del golpe de Estado que marcó el inicio de uno de los períodos más oscuros de la historia argentina con la última dictadura cívico-eclesiástica-militar, Taty Almeida recordó aquellos días que cambiaron su vida para siempre.
Que sepa Javier Milei y compañía que ¡no nos han vencido!, sostuvo la emblemática luchadora por los derechos humanos, en un diálogo exclusivo con C5N.
Almeida rememoró cómo eran sus días previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Mi vida era tranquila. Yo ejercí como maestra hasta que nacieron mis hijos y después me dediqué a ellos. Toda mi familia eran militares y yo me crié en ese ambiente. Alejandro siempre me abrazaba y me decía esta gorilita de mierda y, sin embargo, la quiero. Por eso, ante tanto reconocimiento en mí y todas las madres, yo sé que él está muy orgulloso de su madre, exgorila. Ya me afeité, relató con ironía sobre sus parientes.
Su padre, Carlos Vidal Miy, fue teniente coronel de Caballería. Su hermano varón llegó a coronel y sus tres hermanas mujeres se casaron con oficiales de Aeronáutica, lo que marcó el entorno militar en el que creció antes de convertirse en una de las referentes más visibles del movimiento de derechos humanos.
Tiraron por el aire a madres, vaya a saber cuántos de nuestros hijos y se apropiaron de bebés. Lo que más me enorgullece es que las locas seguimos de pie; a pesar de las sillas de ruedas, los bastones. Me enorgullece que yo misma haya llegado a comprender a Alejandro. No pude decírselo porque lo desaparecieron, agregó en aquella entrevista, reafirmando su compromiso con la memoria de los desaparecidos.