La huella invisible: el valor crucial de la evidencia digital en las investigaciones
Cada vez que una persona desaparece, la atención pública se concentra en las cámaras de seguridad, los testimonios de posibles testigos o los rastrillajes. Sin embargo, existe otra carrera contra el tiempo que muchas veces resulta determinante para una investigación: la búsqueda y preservación de la evidencia digital. Y esa carrera comienza mucho antes de que aparezca el primer testigo.
Hoy gran parte de nuestra vida cotidiana queda registrada en dispositivos y plataformas tecnológicas. El teléfono celular, las aplicaciones de mensajería, los sistemas de geolocalización, las redes sociales, las cámaras públicas y privadas e incluso los medios de transporte generan información de forma constante.
Por este tema, la ingeniera en informática, especialista en ciberseguridad y pericia forense digital, Magalí Dos Santos, en diálogo con 100% Nora, dijo que "cada vez hay más conciencia de la información digital que se va generando con el uso de los dispositivos tecnológicos".
Dos Santos, además, agregó que "es recomendable tener claves de doble autenticación para las app sensibles como las cuentas bancarias o billeteras virtuales".
Este rastro tecnológico funciona como una bitácora exacta que permite reconstruir las últimas horas de una persona de manera objetiva. A diferencia de la memoria humana, que puede fallar o verse influenciada por el pánico, los datos informáticos ofrecen registros precisos de interacciones y movimientos.
Por esta razón, la intervención rápida de peritos informáticos para asegurar cuentas en la nube, analizar metadatos y rastrear conexiones de red se ha vuelto el pilar fundamental para resolver casos complejos en tiempo récord.