Roberto Romani: El Guardián de la Memoria Entrerriana y el Orgullo de Larroque
Cuando leemos esta semblanza de Güemes, no estamos ante el frío texto de un manual escolar; estamos ante la sensibilidad de un historiador, poeta, periodista y difusor cultural profundamente comprometido con la identidad federal.
Del Corazón de Larroque al País
Nacido en Larroque, Entre Ríos, Romani lleva en su ADN el paisaje entrerriano, la mística del río y el respeto por los hombres y mujeres que forjaron la Patria. Larroque no es solo su lugar de origen; es el faro que ilumina su obra. Desde esa porción de suelo entrerriano, Romani ha proyectado una obra monumental que abraza a toda la Argentina, tendiendo puentes como este homenaje entre el heroísmo de los gauchos de Güemes en el Norte y la bravura de los montoneros de Pancho Ramírez en el Litoral.
El Historiador que Humaniza el Pasado
Como historiador, Roberto Romani se destaca por una cualidad escasa: sabe cómo hacer que la historia lata. En su evocación de Güemes, Romani no se limita a enumerar batallas (Suipacha, la Reconquista, la Quebrada de Humahuaca); rescata la ética del héroe: su renuncia a los premios materiales y su entrega absoluta por la libertad.
Romani investiga con el rigor del historiador, pero escribe con el alma del poeta. Por eso, al recordar los 205 años de la muerte del líder de «Los Infernales», logra que sintamos el frío de aquella noche en la Cañada de la Horqueta y el dolor de esos gauchos que se quedaban huérfanos de jefe.
Un Embajador de la Cultura Federal
A lo largo de su vasta trayectoria que incluye la publicación de numerosos libros, grabaciones poético-musicales y una incansable labor como conferencista y funcionario cultural, Romani ha sostenido una premisa clara: la Patria se hizo desde el interior. Su mirada sobre Güemes es la de un entrerriano que entiende perfectamente el federalismo y el sacrificio de los pueblos de las provincias.
«Hace 205 años moría el hombre y nacía la leyenda», escribe Romani.
Hoy, al replicar sus palabras, el homenaje es doble: recordamos la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes y celebramos la vigencia de Roberto Romani, un hijo dilecto de Larroque, que sigue encendiendo la «Guardia bajo las estrellas» en el corazón de cada argentino a través de su amor por la historia de nuestra tierra.