Continúa la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores
Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de los meses marzo y abril de 2026, continúa la recuperación del poder adquisitivo de los salarios del empleo registrado privado.
Así lo informó este martes la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que destacó la positiva evolución del mercado de trabajo formal y su impacto en los ingresos de los trabajadores, como también la baja en la conflictividad laboral.
De acuerdo con la información correspondiente a abril de 2026, el salario medio real del empleo registrado privado creció 1,3% respecto del mes anterior, alcanzando el segundo nivel más alto desde diciembre de 2023.
Asimismo, en la comparación con noviembre de 2023, el poder adquisitivo del salario medio se ubicó 4,3 puntos porcentuales por encima.
A su vez, la evolución interanual también muestra resultados positivos: entre abril de 2025 y abril de 2026, el salario medio real del empleo registrado privado registró un incremento de 1,1%.
Asimismo, el índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) registró una suba de 3,5% respecto al mes anterior.
En materia de empleo, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) muestra señales alentadoras para los próximos meses en cuanto a la contratación de personal, arrojando expectativas netas positivas del 1,2%.
Los sectores de construcción, comercio, restaurantes y hoteles son los que exhiben las perspectivas más favorables de incorporación de personal.
Asimismo, durante abril se observó estabilidad en el empleo de la industria manufacturera y una expansión de las dotaciones en construcción, comercio, restaurantes y hoteles, y servicios sociales y personales.
También se verificó crecimiento del empleo en empresas pequeñas y medianas.
Por último, y en relación a la conflictividad laboral, la cartera laboral destacó que la misma continúa ubicándose en niveles históricamente bajos.
Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 54 conflictos laborales en el sector privado, mientras que los conflictos con paro alcanzaron únicamente 15 casos, una de las cifras más bajas desde el inicio de la serie en 2006.
Este nivel de conflictividad equivale a aproximadamente la mitad del promedio observado en los primeros trimestres de los últimos veinte años, consolidando un contexto de mayor estabilidad laboral y previsibilidad para el desarrollo de la actividad económica.
Estos indicadores evidencian avances concretos en la recuperación de los ingresos de los trabajadores registrados, la estabilidad de las relaciones laborales y las expectativas positivas de contratación por parte del sector privado.