Vamos a empezar a ver una época en la cual se va a poder predecir qué es lo que te va a ocurrir
En diálogo con Radio Victoria, el neumonólogo Néstor Molfino analizó el impacto de la Inteligencia Artificial en la salud. Destacó los avances en diagnósticos predictivos y el desarrollo de medicamentos, pero advirtió fuertemente sobre los riesgos de
Desde Los Ángeles, Estados Unidos, donde reside, el Dr. Nestor Moflino dialogó con el programa “Burro de Arranque”, que conducen Sebastián Firpo y Verónica González sobre la revolución que está generando la Inteligencia Artificial (IA) en la medicina moderna. Aunque el especialista reconoció la paradoja de hablar de esta tecnología cuando la salud pública aún enfrenta problemas básicos como la falta de turnos, atrasos en pagos o escasez de medicamentos, aseguró que la innovación avanza a paso firme y ya ofrece beneficios tangibles.
Uno de los hitos más sorprendentes compartidos por el especialista es la capacidad predictiva de la tecnología en el diagnóstico por imágenes. Molfino destacó el caso de un reciente análisis de 10.000 mamografías normales, donde la IA, al examinar las imágenes de forma mucho más minuciosa que el ojo humano, logró identificar qué mujeres desarrollarían cáncer de mama hasta 10 años antes de que ocurriera.
“Vamos a empezar a ver una época en la cual se va a poder predecir qué es lo que te va a ocurrir analizando todo el contexto de un paciente, no solamente las imágenes, sino la historia clínica”, afirmó el doctor Molfino.
La transformación de la consulta médica
El neumonólogo explicó que la IA también está optimizando el trabajo administrativo y la relación médico-paciente mediante asistentes virtuales o bots de transcripción (como sistemas llamados scribe). Con el permiso del paciente, estos sistemas pueden grabar la consulta, redactar la historia clínica de forma automática y enviarle una carta resumen a la persona para su archivo personal. Además, estas herramientas pueden sugerirles a los profesionales médicos diagnósticos alternativos que quizás no habían considerado inicialmente, disminuyendo así el margen de error.
Sobre el desarrollo de vacunas y nuevos fármacos, Molfino señaló que hay empresas utilizando el “aprendizaje recursivo”, un método mediante el cual el propio sistema aprende de sí mismo para mejorarse. Aunque esto acelera los avances científicos a un ritmo superior al de la mente humana, el doctor subrayó que es necesario implementar regulaciones para poder controlar la tecnología.
El peligro de reemplazar al médico
Ante la posibilidad de que los pacientes usen herramientas como ChatGPT para consultar sus síntomas y saltearse la visita al profesional, Molfino fue categórico: automédicarse basándose en la IA es “totalmente desaconsejable”.
El experto aclaró que la IA no es una gran biblioteca ni un repositorio de conocimiento, sino que se trata de algoritmos estadísticos y matemáticos que calculan la probabilidad de qué palabra sigue después de otra (mediante tokens), lo que significa que puede dar respuestas equivocadas. El rol del paciente, indicó el médico, debe ser el de informarse previamente e ir al consultorio para evaluar juntos los datos: “Vos necesitás como paciente ir a tu médico y decir: ‘Mire, yo tengo estas opciones, ¿qué le parece a usted?'”.
Finalmente, Molfino dejó un consejo práctico para quienes utilicen herramientas de IA para consultas sobre salud: el secreto está en el “prompt” (la instrucción o pregunta que se le da al sistema). Explicó que cuanto más larga, completa y detallada sea la pregunta incluyendo síntomas, resultados de análisis e imágenes, mejor y más precisa será la respuesta de la inteligencia artificial.
Dr. Nestor Molfino