Peligro en el asfalto: se vuelven a romper los parches del gobierno de Frigerio en la Ruta 20
Los arreglos anunciados por la gestión provincial como una solución definitiva cedieron en poco tiempo. Cráteres y grietas entre Gualeguaychú, Aldea San Antonio y Urdinarrain ponen en riesgo diario la vida de cientos de entrerrianos. ENTRE RÍOS / 202
Los arreglos anunciados por la gestión provincial como una solución definitiva cedieron en poco tiempo. Cráteres y grietas entre Gualeguaychú, Aldea San Antonio y Urdinarrain ponen en riesgo diario la vida de cientos de entrerrianos.
ENTRE RÍOS / 2026. Lo que se anunció con bombos y platillos como una respuesta histórica a los reclamos viales de la región ha durado apenas un suspiro. La Ruta Provincial 20, una de las arterias más críticas para la producción y el tránsito del sur entrerriano, vuelve a mostrar su peor cara. A los pocos meses de que el gobierno provincial liderado por Rogelio Frigerio presentara las tareas de bacheo y repavimentación parcial como “obras monumentales”, el asfalto cedió nuevamente, dejando al descubierto la precariedad de los trabajos y encendiendo las alarmas de la comunidad.
Vecinos, productores y automovilistas que circulan a diario por el tramo que une las localidades de Gualeguaychú, Aldea San Antonio y Urdinarrain han inundado las redacciones con crudas imágenes que constatan el rápido deterioro de la calzada. La indignación social es total: lo que la propaganda oficial vendió como una solución duradera terminó siendo un simple “parche” que la realidad y el tránsito pesado se encargaron de pulverizar.
Cráteres, desidia y abandono.
El estado actual de la calzada no es solo un problema estético o un dolor de cabeza para el tren delantero de los vehículos; es una trampa mortal. Quienes transitan la zona denuncian la aparición de profundos cráteres, deformaciones en las banquinas y un severo partimiento de la cinta asfáltica.
Para los usuarios de la ruta, esta situación es el reflejo de una profunda desidia política e indiferencia ante las necesidades reales de la sociedad.
“Vienen, tiran un poco de asfalto caliente, se sacan la foto para las redes sociales diciendo que inauguraron una obra monumental y a las tres semanas el pozo es el doble de grande. Se nos ríen en la cara mientras arriesgamos la vida”, expresó con indignación un transportista que recorre la traza semanalmente.
La seguridad vial, una materia pendiente.
El estado de la Ruta 20 constituye una flagrante vulneración a la seguridad vial, un área en la que el gobierno de Frigerio parece no estar prestando la debida atención. Con una calzada fragmentada, los conductores se ven obligados a realizar maniobras intempestivas, cruzándose de carril o aminorando la velocidad a cero en plena vía rápida para evitar romper sus autos o perder el control.
El peligro no es potencial, es una realidad histórica en la provincia:
Riesgo de siniestros: Cientos de entrerrianos exponen sus vidas a diario al circular por un corredor clave.
Tránsito pesado: El flujo constante de camiones de carga de la producción agroindustrial acelera el daño si el material utilizado es de mala calidad.
Antecedentes trágicos: La comunidad recuerda con dolor que las deficiencias de esta misma ruta ya han sido escenario de accidentes fatales en el pasado.
Sin respuestas de fondo.
Mientras los cráteres se multiplican, desde la Dirección Provincial de Vialidad no se han brindado explicaciones técnicas coherentes sobre por qué cedieron tan rápido los arreglos recientes. La falta de un plan de infraestructura serio y de fondo vuelve a postergar al departamento Gualeguaychú y sus alrededores.
Hoy, la Ruta 20 vuelve a ser el símbolo del olvido. Los parches electorales quedaron a la vista y la paciencia de los entrerrianos se agotó. La comunidad exige que se dejen de lado los anuncios grandilocuentes y se ejecute, de una vez por todas, una obra de repavimentación integral y de calidad antes de que el asfalto roto vuelva a cobrarse vidas inocentes.
Redacción: Nova Comunicaciones.