Cayó la sospechosa del crimen del socio de Martín Menem - Informe Digital
La Policía de la Ciudad la detuvo en José C. Paz tras reconstruir su salida del edificio con cámaras.
La Policía de la Ciudad detuvo este lunes a una mujer de 33 años acusada de haber asesinado a Daniel Antonio Osorio Peñaloza, el empresario venezolano y directivo de GenTech Argentina hallado muerto en su departamento de Caballito. La sospechosa, identificada como Anabela Sabrina Olmedo, quedó a disposición de la Justicia como principal apuntada por el crimen.
La captura se concretó en José C. Paz tras una investigación de la División Homicidios, bajo la órbita de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 22 y el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 40.
De acuerdo con fuentes con acceso al expediente, la mujer había sido identificada la semana pasada a partir del análisis de cámaras de seguridad, pero siguió prófuga mientras avanzaban las tareas para ubicarla y cerrar el cerco sobre su paradero.
La detención llegó una semana después de que trascendiera la muerte del empresario. Desde el inicio, los investigadores trabajaron sobre la hipótesis de una viuda negra, línea que Infobae había revelado el mismo día en que se conoció el caso y que luego ganó fuerza con el avance de las medidas judiciales.
Osorio Peñaloza tenía 46 años, era ciudadano venezolano y se desempeñaba como gerente de GenTech Argentina, la compañía tecnológica fundada años atrás por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Además de la relación profesional, el ejecutivo era amigo personal del dirigente riojano.
La muerte del empresario generó conmoción en el ámbito empresarial y político. El caso sumó una dimensión extra cuando se conoció ese vínculo de amistad con Menem, quien se acercó al edificio donde vivía Osorio Peñaloza al enterarse del hallazgo.
El cuerpo fue encontrado el domingo 8 de junio en el departamento que ocupaba sobre la avenida Díaz Vélez al 5500. El hallazgo se produjo después de que allegados y familiares advirtieran que no lograban contactarlo y pidieran verificar qué había ocurrido.
Desde entonces, la pesquisa avanzó sobre una reconstrucción minuciosa de sus últimas horas. Los detectives analizaron registros telefónicos, testimonios y una gran cantidad de imágenes captadas por cámaras de seguridad públicas y privadas.
Como informó Infobae, una parte central del trabajo fue determinar quién había acompañado a la víctima en las horas previas a su muerte. Esa línea terminó siendo decisiva para el avance de la causa.
Las cámaras que marcaron el giro de la causa
La clave estuvo en el análisis de las cámaras de seguridad del edificio y de la zona. Fuentes con acceso al expediente indicaron que los investigadores reconstruyeron que Osorio Peñaloza ingresó temprano el sábado a su departamento acompañado por una mujer.
Las imágenes los registraron al entrar al edificio de la avenida Díaz Vélez. La mujer llevaba una gorra y quedó filmada por distintos dispositivos instalados en el acceso y en sectores internos del inmueble.
Horas después, las cámaras volvieron a captar a la misma persona. Esta vez aparecía sola. Según la reconstrucción judicial, salió del edificio sin compañía y utilizó la llave para retirarse de la propiedad.
Ese detalle llamó la atención de los detectives y se convirtió en uno de los elementos centrales del expediente. A partir de esas imágenes y de otras medidas complementarias, la sospechosa fue identificada la semana pasada.
Tal como anticipó Infobae cuando el caso recién comenzaba a investigarse, la hipótesis de una viuda negra ganó fuerza a medida que se reconstruyeron los movimientos de la víctima y de la mujer que ingresó con él al edificio.
La detención y lo que viene en la causa
Con la identidad ya establecida, los investigadores iniciaron una segunda etapa para localizar a la sospechosa. Durante los últimos días realizaron tareas de inteligencia, vigilancia y seguimiento para determinar dónde se encontraba.
Finalmente, este lunes, efectivos de la División Homicidios la ubicaron en José C. Paz y concretaron su detención.
Según informaron fuentes, Olmedo quedó sindicada como presunta autora material del homicidio ocurrido el 8 de junio. Para los investigadores, la evidencia reunida hasta ahora permitió esclarecer la autoría del hecho, aunque siguen pendientes medidas para reconstruir todos los detalles.
La detención marcó un punto de inflexión en una causa que concentró buena parte del trabajo judicial y policial durante la última semana. La pesquisa se apoyó en la reconstrucción cronológica de los hechos, el análisis de evidencia digital y el relevamiento de numerosos registros audiovisuales.
Ahora la Justicia deberá avanzar con la indagatoria de la acusada y definir su situación procesal. En esa instancia, los investigadores buscarán precisiones sobre la relación que mantenía con la víctima, cómo se produjo el encuentro entre ambos y qué ocurrió dentro del departamento en las horas previas a la muerte del empresario.
Además, la causa sigue abierta para determinar si la detenida actuó sola o si contó con algún tipo de colaboración. Ese punto continúa bajo análisis y forma parte de las medidas que siguen en el expediente.
Los investigadores también trabajan para reconstruir de manera definitiva la secuencia temporal de los hechos y establecer si existió planificación previa o participación de otras personas en etapas anteriores o posteriores al crimen.
La causa está bajo la órbita de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 22, a cargo del fiscal Marcelo Cubría, con intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 40.
La muerte de Osorio Peñaloza había generado fuerte impacto por el perfil de la víctima y por sus vínculos personales y profesionales. Infobae reveló que el ejecutivo mantenía una estrecha amistad con Martín Menem, además de desempeñarse como gerente de GenTech Argentina, la empresa tecnológica fundada por el actual presidente de la Cámara de Diputados.
Con la detención de Olmedo, los investigadores consideran que identificaron y capturaron a la principal sospechosa del homicidio. Pero el expediente todavía tiene capítulos pendientes: las próximas medidas apuntarán a consolidar la evidencia reunida y a despejar las dudas sobre la mecánica exacta del crimen.
Por ahora, la captura representa el avance más importante desde que se inició la causa y marca un giro decisivo en una investigación que desde el comienzo estuvo atravesada por la hipótesis de una viuda negra, la línea que terminó imponiéndose como explicación principal de la muerte del empresario venezolano.