El riesgo país perforó los 430 puntos y cayó a su nivel más bajo en más de ocho años
La mejora de los bonos soberanos, un escenario internacional favorable y la reciente suba de la calificación crediticia impulsaron una nueva baja del indicado
Los bonos soberanos argentinos volvieron a mostrar un desempeño positivo este lunes y empujaron al riesgo país a su nivel más bajo en más de ocho años. El indicador elaborado por JP Morgan cerró en 425 puntos básicos, tras retroceder 11 unidades, y alcanzó así un piso que no registraba desde abril de 2018.
La mejora se produjo en una jornada marcada por un fuerte optimismo en los mercados internacionales. Las principales bolsas de Estados Unidos registraron importantes avances luego de que trascendiera un acuerdo provisional entre Washington e Irán para poner fin a meses de conflicto y avanzar hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
En ese contexto, los bonos soberanos argentinos en dólares tanto Bonares como Globales avanzaron cerca de 0,6% en promedio. A su vez, la baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense contribuyó a mejorar el clima financiero global y favoreció a los activos de mercados emergentes.
Otro de los factores que respaldó el desempeño de la deuda argentina fue la reciente decisión de la calificadora S&P de elevar la nota crediticia del país, una medida que se sumó a una mejora similar anunciada previamente por Fitch. Analistas del mercado consideran que este cambio podría facilitar el ingreso de nuevos fondos de inversión que hasta ahora tenían restricciones para operar con activos argentinos.
Según explicó Eric Ritondale, economista jefe de Puente, la mejora en la calificación permite que más inversores institucionales evalúen incorporar deuda argentina a sus carteras, lo que podría traducirse en una mayor demanda de bonos y en una reducción sostenida del riesgo país durante los próximos meses.
Los especialistas también señalan que el escenario podría verse fortalecido por otros factores, entre ellos futuras líneas de financiamiento internacional, el próximo pago de vencimientos de deuda, la continuidad de la acumulación de reservas y una eventual colocación de bonos en los mercados internacionales durante el segundo semestre.
Mientras tanto, Wall Street cerró con fuertes ganancias, lideradas por las compañías tecnológicas, y el precio internacional del petróleo cayó más de 4% ante las expectativas de una normalización gradual del tránsito marítimo en el Golfo Pérsico tras el entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán.