Adorni prepara su informe de gestión para el Senado y busca dejar atrás la polémica por su patrimonio
Sin agenda oficial, el jefe de Gabinete se prepara para asistir al Senado. Las fechas en análisis y la apuesta para enfrentar los intentos de remoción del car
En medio de la controversia generada por su declaración jurada y los cuestionamientos de la oposición, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, concentra sus esfuerzos en la preparación del informe de gestión que planea presentar ante el Senado durante los primeros días de julio. El Gobierno apuesta a que esa exposición permita cambiar el eje de la discusión política y desactivar los pedidos de interpelación y remoción impulsados desde distintos sectores parlamentarios.
Con el respaldo del presidente Javier Milei, Adorni decidió adelantar su presentación, inicialmente prevista para agosto. En la Casa Rosada analizan convocar la sesión para el 2 o el 7 de julio, antes del inicio del receso invernal. Desde el entorno del funcionario sostienen que una exposición durante junio resulta inviable debido al trabajo técnico que demanda la recopilación y organización de las preguntas que deberán responder los distintos ministerios.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, sectores aliados y referentes de la oposición habían reclamado que el jefe de Gabinete concurriera al Senado antes de finalizar junio. Sin embargo, en Balcarce 50 aseguran que los tiempos administrativos impiden acelerar el cronograma y remarcan que decenas de personas participan en la elaboración del informe.
La estrategia oficial también apunta a neutralizar la ofensiva parlamentaria promovida por el bloque del Partido Justicialista. Con la firma de siete senadores, la bancada encabezada por José Mayans impulsa una sesión para interpelar al funcionario e incluso avanzar con un pedido de destitución. Según fuentes del oficialismo, adelantar el informe de gestión busca quitar impulso a esa iniciativa y evitar que prospere una eventual moción de censura.
La situación política de Adorni se complicó tras la presentación de su declaración jurada, en la que explicó que obtuvo una ganancia de 300.000 dólares a partir de inversiones realizadas en Bitcoin durante 2013. Las explicaciones no lograron disipar las dudas y el tema continúa ocupando un lugar central tanto en el debate político como en el ámbito judicial.
Dentro del Gobierno reconocen que la polémica impacta en la gestión cotidiana y genera incomodidad incluso entre algunos sectores aliados. Dirigentes del PRO manifestaron públicamente que el presidente debería concentrarse en "defender el cambio y no a Adorni", declaraciones que provocaron malestar en las filas libertarias.
Ante este escenario, el jefe de Gabinete optó por mantener un perfil bajo y enfocarse en la preparación de su presentación ante la Cámara Alta. En el oficialismo prevén que, al igual que ocurrió durante su informe en Diputados el pasado 29 de abril, el funcionario dedique una parte de su exposición a responder sobre su situación patrimonial antes de abordar los principales aspectos de la gestión nacional.
Además, un equipo político coordinado por el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, trabajará durante la sesión para asistir en la elaboración de respuestas a las consultas que surjan en tiempo real por parte de los distintos bloques legislativos.