Entre expulsiones y sanciones aparecen los primeros planes B del PJ - Informe Digital
PAR nació en El Pingo y meses después apareció un nuevo partido ligado al oficialismo local. La secuencia abre interrogantes.
De la redacción de INFORME DIGITAL
El reciente Congreso del Partido Justicialista de Entre Ríos volvió a exponer las tensiones internas que atraviesan al peronismo provincial. Las sanciones aplicadas a dirigentes que compitieron por fuera de la estructura partidaria, sumadas a la expulsión de referentes históricos y a las discusiones sobre la conducción partidaria, reavivaron un debate que venía creciendo en silencio: la búsqueda de herramientas políticas alternativas dentro de sectores que cuestionan el rumbo actual del PJ.
En ese escenario, El Pingo comenzó a ocupar un lugar central dentro de una construcción política que hoy genera cada vez más interrogantes.
El nacimiento de PAR
En marzo de 2025, la localidad gobernada por Laura Rupp fue sede del lanzamiento provincial del Peronismo Amplio Renovador (PAR), espacio que se presentó como una corriente destinada a impulsar la renovación del justicialismo entrerriano.
La anfitriona fue la propia Rupp y detrás de la organización apareció también Diego Plassy, ex intendente de la localidad y pareja de la actual presidenta municipal.
Entre los dirigentes que participaron o respaldaron aquella construcción se encontraban referentes que posteriormente mantuvieron diferencias con la conducción partidaria tradicional. Entre ellos Carolina Gaillard, Gustavo Guzmán, Javier Orduna y otros referentes territoriales de distintos departamentos.
También acompañaron la iniciativa dirigentes e intendentes que posteriormente quedaron identificados con ese espacio interno, entre ellos Gustavo Bastian, de San José, y Damián Arévalo, de Feliciano.
Meses después, una fotografía difundida por los propios protagonistas mostró a Rupp junto a Bastian y Arévalo en una reunión política que volvió a alimentar las especulaciones sobre la consolidación de una mesa propia dentro del peronismo entrerriano.
La aparición de PAR también fue interpretada por distintos sectores del peronismo como una expresión vinculada a dirigentes identificados históricamente con el kirchnerismo entrerriano. Entre sus referentes participaron dirigentes que mantuvieron cercanía política con el ex gobernador Sergio Urribarri.
En el caso de El Pingo, además, Diego Plassy desarrolló gran parte de su trayectoria política durante los años de predominio del urribarrismo en Entre Ríos y sostuvo vínculos con referentes nacionales del kirchnerismo durante ese período.
La interna que PAR no pudo disputar
El siguiente capítulo llegó con la elección interna convocada para renovar las autoridades del PJ entrerriano.
PAR intentó competir con lista propia, pero la Junta Electoral partidaria rechazó la oficialización de la Lista 10 al considerar que no cumplía con los requisitos de avales exigidos por la carta orgánica.
La resolución dejó en carrera únicamente la lista encabezada por Guillermo Michel y Adán Bahl, respaldada por el ex gobernador Gustavo Bordet.
La decisión generó fuertes cuestionamientos dentro de PAR y entre dirigentes que respaldaban esa construcción política. Para varios de sus integrantes, la resolución terminó reforzando la sensación de que los espacios alternativos tenían cada vez menos posibilidades de disputar poder dentro de la estructura partidaria.
La situación adquirió todavía mayor relevancia luego de las recientes sanciones y expulsiones aprobadas por el Congreso partidario, profundizando el debate sobre los límites de la participación interna dentro del justicialismo.
El nuevo partido de El Pingo
La secuencia política sumó un nuevo capítulo cuando el Tribunal Electoral de Entre Ríos otorgó reconocimiento jurídico-político provisorio al Partido Amplio Por Más Futuro, una nueva agrupación municipal con asiento en El Pingo.
La conducción de la fuerza quedó en manos de Jonatan Benítez, dirigente identificado con el oficialismo local.
Actualmente Benítez se desempeña como jefe de Compras de la Municipalidad de El Pingo, participa junto a Laura Rupp del ciclo de streaming denominado La Cátedra del Mate y además cumple funciones vinculadas a la organización de la Fiesta Nacional del Guiso, celebración impulsada durante la gestión política de Diego Plassy.
La aparición de la nueva fuerza política llamó la atención dentro del peronismo porque el partido quedó encabezado por un dirigente que integra activamente el mismo espacio político que gobierna actualmente la localidad.
Más que un partido municipal
Por sí sola, la creación de un partido municipal no constituye una novedad extraordinaria.
Lo que despertó interés político fue la secuencia de los acontecimientos.
Primero nació PAR en El Pingo con un discurso centrado en la renovación del peronismo.
Luego ese espacio quedó fuera de la competencia interna partidaria.
Más tarde llegaron las sanciones y expulsiones aprobadas por el Congreso del PJ.
Finalmente apareció una nueva herramienta electoral en la misma localidad donde había comenzado aquella construcción política.
Fuentes políticas consultadas por INFORME DIGITAL sostienen además que dirigentes de Victoria, Concordia y Gualeguaychú avanzan en procesos similares y esperan definiciones vinculadas al reconocimiento de nuevas estructuras partidarias en sus respectivas ciudades.
Según las mismas fuentes, el fenómeno ya no se limita a una sola localidad y comienza a observarse en distintos puntos de la provincia. La hipótesis que circula entre dirigentes y observadores políticos es que algunos sectores del peronismo buscan preservar estructura territorial propia frente a un escenario interno cada vez más conflictivo.
El debate de fondo
Por esa razón, dentro del peronismo comenzó a instalarse una pregunta que trasciende ampliamente a El Pingo.
No se trata solamente de un nuevo partido municipal.
La discusión es si desde la localidad donde nació PAR también comenzó a impulsarse una estrategia política más amplia, orientada a construir herramientas electorales propias frente al creciente malestar que distintos sectores manifiestan con la conducción partidaria.
Lo que hasta hace pocos meses parecía una experiencia localizada en El Pingo hoy es observado por dirigentes de distintos departamentos como una posible herramienta de acumulación política frente a un PJ atravesado por disputas internas, sanciones y crecientes cuestionamientos a su conducción.
Por ahora no existe una respuesta definitiva.
Pero la secuencia de los hechos ya abrió un debate incómodo dentro del PJ entrerriano y colocó nuevamente a El Pingo en el centro de la escena política provincial.