Okulovich dejó el TC y apuesta a la yerba con marca propia - Informe Digital
El ex campeón del Turismo Nacional convirtió un negocio familiar en Don Basilio y ya pelea entre las yerbateras líderes.
POSADAS, Misiones.- Yo tomo mate todo el tiempo, en cambio, tomo té cada tanto, dice Carlos Okulovich, que durante más de 20 años vivió de las carreras y fue campeón del Turismo Nacional en 2010. Hoy, mientras se aleja del Turismo Carretera, volcó esa misma obsesión por competir a la yerba mate y lanzó una marca propia en homenaje a su abuelo.
En 2023, después de casi dos décadas en esa categoría, dejó definitivamente la máxima competencia del automovilismo local. Con más de 150 carreras en el TC y un segundo puesto en San Luis como único podio, Okulovich quiso sostener ambas pasiones al mismo tiempo, pero la yerba terminó ganándole terreno.
Lanzamos la marca en octubre de 2022, fue tras analizarlo entre toda la familia y el nombre estaba casi cantado, cuenta Okulovich, en referencia a Don Basilio. Basilio Okulovich fue un inmigrante ruso que llegó a Misiones en la panza de mi bisabuela, se instaló en la zona de Oberá y se dedicó al té, un cultivo que entonces recién empezaba a expandirse en la Argentina.
Con el paso de las décadas, y el aporte decisivo de su padre Carlos en los años 80, 90 y 2000, Don Basilio SRL se convirtió en una de las cuatro grandes exportadoras de té del país, junto a El Vasco, Urrutia y la multinacional inglesa Finlays, que compró Casa Fuentes hace 10 años.
Pero el té hace años que muestra señales de estancamiento en Misiones: se exporta el 95% de la producción y ni el volumen ni el valor logran despegar. A eso se suma una presión creciente de competidores que buscan quedarse con su principal mercado, Estados Unidos.
Como otros empresarios tealeros, los Okulovich empezaron a mirar de cerca el negocio yerbatero. En 2012 instalaron un secadero para elaborar canchada y venderle a grandes marcas como Playadito o CBSé.
El salto llegó en 2022, cuando pusieron su propio molino y lanzaron la marca familiar. Hoy nuestra facturación en el negocio yerbatero es mayor a la que tenemos en el negocio tealero, y queremos seguir creciendo, dice Okulovich en una charla con LA NACION.
En 2012, después de vivir ocho años en Buenos Aires para estar más cerca de los autos y las pistas, volvió a Oberá para combinar su carrera deportiva con el trabajo en la empresa familiar, donde también se desempeña su hermana Carolina.
Teníamos ya la fábrica de yerba y me atrajo más esa actividad que el té, ya desde entonces, explica. Catorce años después, habla del posicionamiento en los grandes centros urbanos, la distribución y el crecimiento de Don Basilio con la misma lógica con la que analiza una carrera.
Al año siguiente de nuestro lanzamiento, en 2023, terminamos en el puesto 47° por ventas entre todas las yerbateras, pero al otro año subimos al 41°, señala. El año pasado finalizamos en 22 o 23 por volumen de ventas y este año ya estamos entre los 15 primeros, agrega.
La planta de los Okulovich tiene capacidad para procesar 22 millones de kilos anuales, un volumen que los ubica entre los jugadores fuertes del sector. No tenemos opción, tenemos que seguir creciendo, resume. En su carrera como piloto representó a marcas como Rosamonte y CBSé; ahora, aunque sigue corriendo en categorías zonales, lleva los colores de Don Basilio.
Nosotros siempre fuimos fuertes del paquete hacia atrás, ahora estamos con el negocio del paquete para adelante, para llegar a la casa de cada familia, eso es apasionante, dice.
No sé si dejé el automovilismo por la yerba mate sigue corriendo el zonal en Misiones, creo que también la familia tira, los hijos crecen y uno tiene que atender otras cosas, le cuenta a LA NACION. Okulovich sostiene que la industria yerbatera todavía tiene margen para evolucionar, pese a ser un rubro maduro y de cambios lentos.
Al principio nuestro negocio tenía clientes que se contaban con los dedos de una mano. Pero cuando tenés que ir a meterte a la casa, vas con tu nombre y apellido en el paquete, empezás a recibir esa percepción de la gente, que la prueba, que la consume. Recibimos muchos comentarios de gente de todo el país, buenos, alguna crítica y estamos atentos a lo que dicen los consumidores, explica.
La calidad es una de las claves para ganar adeptos con la marca, y Okulovich remarca el proceso de estacionamiento.
El estacionamiento ideal, decían nuestros abuelos, es de dos veranos, porque es en esa estación donde la hoja se seca. Nosotros lo replicamos con la tecnología de nuestra industria, que es de punta, dice.