Trabajadores llevan más de 100 días de acampe por salarios adeudados
Desde hace más de tres meses, un grupo de trabajadores mantiene una protesta permanente frente a una planta de recapado de neumáticos en Córdoba, en reclamo por la reactivación de la actividad productiva y el cobro de haberes adeudados. El conflicto
Desde hace más de tres meses, un grupo de trabajadores mantiene una protesta permanente frente a una planta de recapado de neumáticos en Córdoba, en reclamo por la reactivación de la actividad productiva y el cobro de haberes adeudados.
El conflicto comenzó luego del cierre de la empresa en febrero, situación que dejó a decenas de familias sin una fuente de ingresos estable.
La firma, que durante años fue una importante generadora de empleo en el sector y llegó a contar con unos 85 operarios, atraviesa una compleja situación financiera. Actualmente, son 31 los trabajadores que continúan sosteniendo el reclamo, exigiendo garantías sobre la continuidad laboral y el pago de salarios pendientes correspondientes a los últimos meses.
Tras extensas negociaciones y medidas de fuerza, las partes lograron alcanzar un entendimiento en el ámbito judicial. Según lo acordado, el propietario de la empresa se comprometió a reabrir la planta y permitir el regreso progresivo de los empleados, además de regularizar las deudas salariales acumuladas durante abril y mayo.
Desde el sindicato que representa a los trabajadores señalaron que la crisis se profundizó por la caída de la actividad y las dificultades económicas que afectan al sector. También denunciaron que más de medio centenar de empleados fueron desvinculados durante el proceso y cuestionaron las condiciones en las que se habrían concretado algunas salidas laborales.
Mientras esperan que el acuerdo se cumpla efectivamente, los trabajadores continúan organizando acciones solidarias para sostener el acampe. Durante estos meses llevaron adelante ollas populares, festivales y distintas iniciativas comunitarias para afrontar una situación que golpeó con dureza a numerosas familias, muchas de las cuales debieron recurrir a trabajos informales para subsistir.