Elecciones en el gremio OSSE: Carlos Orrego no se presentó y finalmente irán dos listas
El Sindicato de Obras Sanitarias (Si.O.Sa.) elegirá nuevas autoridades el próximo 7 de agosto. Los interesados tenían tiempo hasta el viernes para presentar las listas.
El escenario político-sindical en Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) terminó de despejarse tras un cierre de listas frenético y cargado de tensiones de pasillo. Finalmente, se confirmó que serán dos las listas que competirán en las elecciones del Sindicato de Obras Sanitarias (Si.O.Sa.) el próximo 7 de agosto, quedando descartada la irrupción de un tercer espacio que amenazaba con patear el tablero.
Con el reloj corriendo en contra, el plazo límite del viernes expiró y dejó en el camino las aspiraciones del actual gerente general de la empresa estatal, Carlos Orrego. Tras un fuerte desencuentro previo con el sector de Nolberto Gómez -con quien inicialmente planificaba una alianza-, Orrego intentó armar una lista propia a contrarreloj. Sin embargo, según fuentes calificadas, el pulgar abajo desde Casa de Gobierno terminó por sepultar sus intenciones de candidatearse a secretario general, desarticulando el armado de esa tercera vía vinculada al oficialismo provincial.
De esta manera, el mapa electoral de Si.O.Sa. quedó polarizado entre la continuidad y una oposición que busca el recambio:
El Oficialismo: Diego Martín encabezará la lista oficialista buscando un tercer mandato consecutivo al frente del gremio. Este espacio llega fortalecido por el respaldo político del diputado nacional Cristian Andino, ex presidente de OSSE, quien mantiene un fuerte arraigo y buena memoria entre los trabajadores sanitaristas.
La Oposición: Norberto Gómez liderará la propuesta opositora bajo el sello del Movimiento 22 de Marzo, presentándose como la principal alternativa de renovación tras el quiebre de las negociaciones con el sector gerencial.
Las horas previas al cierre no fueron sencillas. Las negociaciones cruzadas y el evidente conflicto de intereses dentro de la estructura de la empresa estatal provocaron un fuerte revuelo. Trascendió que varios trabajadores que inicialmente iban a integrar las nóminas decidieron bajarse a último momento, lo que puso en jaque las estructuras de los armados hasta el último minuto.