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Infobae 13/06/2026 17:35 10 min de lectura

Caída del pelo en las mujeres después de los 50: el rol de las hormonas y las alternativas de tratamiento

Entradas pronunciadas, pelo finito y menos crecimiento es una de las quejas frecuentes. A qué se deben estos cambios, cómo afecta la menopausia y cuáles son las estrategias para defender el cabello, según expertos consultados por Infobae

Caída del pelo en las mujeres después de los 50: el rol de las hormonas y las alternativas de tratamiento
Foto: Infobae

A los 50 años, cerca del 50% de los hombres y el 25% de las mujeres desarrollan algún grado de alopecia androgenética, una forma de caída del cabello vinculada con factores genéticos y hormonales,

Según el Consejo Nacional sobre el Envejecimiento (NCOA) de Estados Unidos, perder entre 50 y 100 pelos al día se puede considerar normal, ya que se debe al recambio capilar, pero un aumento visible de pelos en el cepillo o la aparición de nuevas zonas despobladas justifica una consulta médica.

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La herencia y el envejecimiento aumentan la probabilidad de perder cabello, pero no son los únicos elementos implicados. Según los expertos, también influyen las enfermedades, los niveles hormonales, la dieta y algunos tratamientos farmacológicos.

Y en temas hormonales, las mujeres son protagonistas. La Asociación Americana de la Caída del Cabello advirtió que en ellas este problema puede asociarse incluso con una sensación de pérdida y problemas de autoestima. En algunos casos, esa carga emocional podría favorecer el aislamiento social y síntomas de ansiedad y depresión.

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Qué sucede con el cabello durante la menopausia

La doctora Cecilia Navarro Tuculet, coordinadora de Tricología del Hospital Italiano de Buenos Aires, explicó a Infobae que durante el climaterio y la menopausia, en mujeres predispuestas, se puede desarrollar una alopecia por miniaturización (alopecia en patrón femenino) o la senescencia del ciclo del cabello, que es un proceso normal de envejecimiento, del mismo modo en el que sufren todos los órganos del cuerpo.

En ambos casos, el pelo se afina y pierde su coloración. Las mujeres sienten una pérdida de densidad general, con caída de cabello activa o no. Comienzan a verse el cuero cabelludo por pérdida de densidad y afinamiento del cabello", describió la médica dermatóloga tricóloga.

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Vale aclarar que la tricología es una subespecialidad dentro de la dermatología que trata la patología, la sanidad del cabello y los problemas de cuero cabelludo.

Por su parte, el doctor Dante Surachi, médico de planta de la División Dermatología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, explicó a Infobae que durante la perimenopausia y la menopausia, el folículo piloso se vuelve más sensible a la acción de las hormonas andrógenas.

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Esto ocurre porque los niveles de estrógenos bajan mucho, mientras que los andrógenos suelen mantenerse. Además, en esta etapa ya se observa un envejecimiento del folículo", señaló el dermatólogo.

Como resultado se pierde densidad de cabello: los pelos se vuelven más finos y su fase de crecimiento se acorta. A esto se lo denomina alopecia androgénica femenina, que es la pérdida de cabello más frecuente, pudiendo estar presente hasta en el 40 %de las mujeres posmenopáusicas", indicó el médico.

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Y completó: Existe otro tipo de caída del cabello, menos frecuente, llamada alopecia frontal fibrosante, que aparece sobre todo en mujeres después de la menopausia". Se manifiesta por una retracción de la línea del cabello en la frente y las sienes, y muchas veces también se pierde pelo en las cejas.

El especialista señaló que el debilitamiento del cabello en esta etapa se debe principalmente a la menor cantidad de estrógenos y al predominio relativo de los andrógenos, lo que favorece que los folículos se miniaturicen y el pelo crezca menos tiempo. Además, influyen cambios en la circulación y el metabolismo del folículo, inflamación, estrés oxidativo y, en algunos casos, problemas nutricionales o de salud que agravan la caída.

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¿Cuáles son los síntomas de la alopecia androgenética femenina? Las manifestaciones clínicas más comunes son el afinamiento del cabello, la disminución del volumen, la pérdida difusa y un ensanchamiento de la raya central. Además, el cabello puede volverse más seco, quebradizo y perder brillo, describió Surachi.

Las carencias nutricionales asociadas al pelo más fino

El National Council on Aging señaló que, con la edad, el organismo necesita menos calorías, lo que vuelve más importante la densidad nutricional de los alimentos.

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Entre las deficiencias de nutrientes más frecuentes en adultos de 65 años o más se encuentran las siguientes:

- Proteínas. Los niveles anormalmente bajos de proteínas pueden causar cabello quebradizo y caída del cabello.

- Hierro. Los niveles bajos de este mineral pueden provocar anemia, la cual puede causar caída del cabello.

- Vitamina B12. Los niveles bajos también pueden provocar anemia y la consiguiente caída del cabello.

- Calcio. La deficiencia de este mineral no causa directamente la caída del cabello, aunque puede estar relacionada.

La doctora Navarro Tuculet señaló que, para el crecimiento normal del cabello y una buena salud general, es importante seguir una alimentación rica en proteínas, hidratos de carbono complejos y grasas saludables, de manera equilibrada. También realizar actividad física, aeróbica y de fuerza sumado a un buen descanso.

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En ese sentido, recomendó evitar ultraprocesados, tabaco, alcohol, que empeoran en el cuadro de alopecia en patrón femenino. Una buena alimentación, descanso y actividad física van a potenciar cualquier tratamiento indicado por el médico", resaltó la experta.

En coincidencia, el doctor Surachi sugirió incluir en la dieta proteínas: El cabello está compuesto principalmente por queratina, por lo que una ingesta proteica adecuada es fundamental. También carnes magras, pescado y huevos, legumbres, granos integrales, frutas y verduras variadas, frutos secos y semillas y aceite de oliva y otros alimentos de la dieta mediterránea.

El diagnóstico y el tratamiento

El National Council on Aging sostuvo que, ante la caída del cabello, las personas suelen ser las primeras en detectarla, pero no necesariamente en identificar su motivo. Por esta razón, señaló como primer paso la consulta con un profesional de la salud: un dermatólogo, especializado en afecciones de la piel, o un tricólogo, enfocado en el cabello y el cuero cabelludo.

Según la doctora Navarro Tuculet, existen una gran cantidad de tratamientos, pero lo importante es hacer un diagnóstico correcto.

Si existe la condición de alopecia androgenética en mujeres posmenopáusicas, las opciones del tratamiento son múltiples: drogas específicas que estimulan el crecimiento y el grosor del cabello, frenan la progresión de la miniaturización, pueden ser por vía oral o inyectadas. Hay tratamientos con láser de baja intensidad, así como también antioxidantes y complejos nutricionales que ayudan a esta condición. Hoy en día, las opciones de tratamiento son múltiples, siempre en manos de un experto", explicó la doctora.

Por su parte, el doctor Surachi dijo que los tratamientos dependen de la causa de la caída. Si se habla de la alopecia androgénica femenina (la más frecuente luego de la menopausia) los que cuentan con mejor evidencia científica, de acuerdo al especialista, son:

- Minoxidil tópico al 2 %, dos veces al día. O al 5 % una vez al día.

- Minoxidil oral: en muy bajas dosis. Suele usarse en dosis menores a 1 mg diario, no más allá de los 2,5 mg.

- Antiandrógenos (pueden indicarse cuando existe miniaturización folicular progresiva): (Dutasteride; Finasteride; Espironolactona; Bicalutamida). Son especialmente útiles en mujeres posmenopáusicas o en pacientes con signos de sensibilidad androgénica.

- Terapias Regenerativas. Dijo Surachi que todavía en estudio, pero que tienen resultados muy alentadores. Algunas de ellas son:

- Exosomas: Estas nanovesículas pueden reprogramar las células del folículo y promover la formación de nuevos vasos sanguíneos.

- Polinucleótidos (PDRN): Estimulan la regeneración celular y mejoran la microcirculación local.

- Plasma Rico en Plaquetas (PRP): Utiliza factores de crecimiento autólogos para reactivar folículos en reposo.

- Microneedling: induce una respuesta de woundhealing con liberación local de factores de crecimiento, activa vías de señalización de regeneración folicular y aumenta la penetración de tratamientos tópicos al crear microcanales en el estrato córneo.

Aún faltan trabajos robustos que demuestren la eficacia de todas ellas, pero como terapias adyuvantes podrían resultar de utilidad, señaló el experto.

Vitaminas, suplementos y nutrientes

El doctor Surachi dijo que es importante aclarar que los suplementos sólo son realmente útiles cuando existe una deficiencia nutricional o metabólica subyacente. Y señaló los siguientes:

- Vitamina D. Su deficiencia está fuertemente vinculada a diversos tipos de alopecia, es vital para el sistema inmune capilar.

- Minerales. El zinc (antiinflamatorio y cicatrizante, participa en el crecimiento y reparación del folículo) y el cobre (esencial para la síntesis de melanina y colágeno) son componentes clave en formulaciones para la salud del tallo.

- Hierro (ferritina). Niveles bajos pueden favorecer la caída del cabello.

- Perfil tiroideo. Es muy frecuente ver asociado en mujeres con hipotiroidismo, es por eso que habitualmente medimos hormonas tiroideas con el fin de mantener un nivel adecuado que contribuya a la calidad del pelo y uñas, destacó el doctor.

- Vitaminas del complejo B. Especialmente biotina, sólo se suplementa cuando existe deficiencia, advirtió.

Cuidados de estilo de vida para un pelo fuerte

La salud capilar está muy ligada a la salud integral de la persona, señaló Surachi, y brindó las siguientes recomendaciones:

- Mantener una higiene regular del cuero cabelludo utilizando un champú adecuado para cada tipo de cabello, ya que la acumulación de escamas y oleosidad del cabello contribuyen a un estado proinflamatorio que puede generar un daño crónico y permanente del folículo. No existe evidencia de que el lavado frecuente aumente la caída del cabello; por el contrario, ayuda a mantener un cuero cabelludo saludable, destacó.

- Evitar peinados con tracción excesiva (colas muy ajustadas, rodetes tensos, extensiones), que pueden generar daño folicular permanente.

- Reducir el uso excesivo de calor (planchitas, bucleras, secadores a altas temperaturas) y la frecuencia de procedimientos químicos agresivos cuando el cabello se encuentra debilitado. La mayoría de los tratamientos de alisado definitivo contienen formol y las tinturas, amoníaco que pueden dañar la fibra capilar", alertó.

- Utilizar acondicionadores o productos cosméticos que mejoren la calidad y resistencia de la fibra capilar.

- Proteger el cuero cabelludo de la exposición solar excesiva, especialmente en pacientes con disminución de la densidad capilar.

- Realizar actividad física de manera regular, incluidos ejercicios de fuerza, ya que contribuye al bienestar general y al control de factores metabólicos asociados al envejecimiento.

- Mantener un peso saludable. Las variaciones de peso bruscas producen efluvios telógenos agudos (caída de pelo abrupta y generalizada). Algo que estamos viendo mucho últimamente con las inyecciones que se utilizan para adelgazar, alertó el médico.

- Dormir adecuadamente y procurar una buena calidad de sueño.

- Evitar o reducir el consumo de tabaco y alcohol.

- Aprender a gestionar el estrés: El estrés severo y la depresión influyen negativamente en el ciclo capilar y pueden desencadenar condiciones como el efluvio telógeno.

- Protección tras tratamientos: Si se realiza alguna terapia como inyecciones o microneedling, se aconseja no lavar el cuero cabelludo durante las siguientes 24 horas para optimizar la eficacia del producto aplicado, recomendó

- Control médico frecuente. Realizar seguimiento dermatológico periódico para evaluar la evolución y ajustar los tratamientos.

- Controlar enfermedades asociadas que pueden influir en la salud capilar, como alteraciones tiroideas, anemia, ferropenia o enfermedades inflamatorias crónicas.

- Cumplir con los tratamientos indicados, ya que la mayoría de las terapias para la alopecia requieren varios meses para mostrar resultados y deben mantenerse en el tiempo para conservar los beneficios.

En síntesis, los mejores resultados suelen obtenerse combinando un tratamiento médico adecuado con una alimentación equilibrada, corrección de déficits nutricionales, control del estrés, ejercicio regular y cuidados capilares que minimicen el daño mecánico y químico sobre el cabello", concluyó el doctor Surachi.

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