Jorge Lezcano cruzó a Noelia Sosa: Un simple desvarío de alguien que busca posicionarse
El principal referente de Identidad Peronista, Jorge Lezcano, cuestionó a la diputada vernista, que esta mañana criticó la audiencia pública por Medanito, rechazó el informe ambiental y pidió inves
El principal referente de Identidad Peronista, Jorge Lezcano, cuestionó a la diputada vernista, que esta mañana criticó la audiencia pública por Medanito, rechazó el informe ambiental y pidió investigación de los funcionarios públicos.
Las diferencias y las críticas forman parte de la construcción política. Dinamizan la acción institucional y son necesarias cuando buscan corregir errores, aportar miradas y fortalecer un proyecto colectivo. Pero cuando las objeciones se vuelven permanentes, sistemáticas, personalistas y reiteradas, y terminan amplificándose, sistemáticamente, por quienes tienen como único objetivo el desgaste de una gestión dejando de asumir toda responsabilidad partidaria, surge una pregunta que merece hacerse desde el compromiso: ¿estamos frente a una preocupación genuina o ante una estrategia de posicionamiento político personal?, se preguntó.
La crítica interna es legítima. Siempre hemos sido, desde nuestra línea provincial, parte de un proceso autocrítico buscando legitimidad en la representación de las bases. Lo que resulta preocupante es sentir que se pierde el equilibrio, y que esa crítica deja de estar orientada a la construcción para convertirse en un ejercicio permanente que tiene como objetivo el desgaste. Allí comienza a diluirse la frontera entre el aporte sincero y una actitud que, por ingenuidad o por cálculo, termina siendo funcional a los intereses de quienes pretenden debilitar el proyecto colectivo que compartimos en el peronismo, añadió.
En política no solo importan las intenciones; también importan las consecuencias. La reiteración de cuestionamientos que omiten los canales partidarios e institucionales y encuentran eco inmediato en sectores opositores generan un daño que excede a las personas y afecta al conjunto. Porque cuando se trabaja para debilitar la gestión, se debilita también la herramienta política construida durante años para defender los intereses de la Provincia y de su gente, advirtió.
Las diferencias deben expresarse en los ámbitos de la institucionalidad y la democracia internos, deben ordenarse dentro de la dinámica y la lógica partidaria. Allí es donde, históricamente, nuestro movimiento ha encontrado los mecanismos para discutir, corregir, acordar y resolver sus tensiones. La búsqueda permanente de diferenciación, cuando se transforma en un fin en sí mismo, corre el riesgo de privilegiar proyectos individuales por encima de la responsabilidad colectiva, destacó.
Por eso, más que alimentar una lógica de confrontación interna permanente, resulta imprescindible recuperar el sentido de pertenencia y fortalecer los ámbitos partidarios para procesar las discrepancias. Porque ningún interés personal, ninguna ambición circunstancial y ninguna construcción individual pueden estar por encima del proyecto común que nos permitió construir una provincia con identidad, desarrollo y fortaleza del Estado, indicó.
La diversidad de miradas es una virtud. La desmesura y el desequilibrio son siempre un riesgo. Y cuando ese riesgo termina favoreciendo a quienes quieren erosionar lo construido, la responsabilidad política exige reflexionar sobre los límites entre la crítica necesaria y una dinámica que, consciente o inconscientemente, puede terminar siendo funcional a intereses ajenos al proyecto que decimos integrar. Y es aquí donde, en mi afán de construir, elijo pensar que es el desvarío ingenuo de una persona que solo busca posicionarse, finalizó.