Haití y Escocia se juegan un estreno histórico en el Grupo C del Mundial 2026
| Las selecciones de Haití y Escocia debutan este sábado en la Copa del Mundo 2026 con un duelo clave en...
Las selecciones de Haití y Escocia debutan este sábado en la Copa del Mundo 2026 con un duelo clave en el exigente Grupo C, donde gran parte de sus opciones de clasificación a los cruces se juega en este primer partido.
El encuentro se disputará en el Gillette Stadium de Boston (Estados Unidos), en la madrugada del domingo para España (3.00 hora peninsular), y presenta un cruce tan pintoresco como trascendente entre caribeños y británicos.
El premio puede ser histórico para el ganador, ya que ninguna de las dos selecciones logró jamás superar la primera fase de un Mundial. En este nuevo formato con 48 equipos, el torneo abre la puerta a los ocho mejores terceros para acceder a los dieciseisavos de final, por lo que sumar tres puntos en el debut vale oro.
Regresos mundialistas tras décadas de ausencia
Para Haití, la clasificación para la competición que organizan Estados Unidos, México y Canadá hasta el 19 de julio supone el regreso a la Copa del Mundo 52 años después de su primera y única participación.
Escocia, por su parte, selló el billete con una clasificación épica y vuelve a la gran cita del fútbol 28 años después de su última presencia. Ninguna de las dos quiere pagar la inexperiencia en un Grupo C que comparten con Brasil y Marruecos, dos claras favoritas a avanzar.
El plan de Haití: solidez atrás y velocidad al espacio
El combinado haitiano que dirige Sébastien Migné ha logrado consolidar un equipo compacto en defensa y peligroso al contragolpe, capaz de romper a los espacios con la velocidad de sus delanteros.
El seleccionador, que no ha podido pisar Haití en sus dos años en el cargo por la inseguridad en el país, terminó de armar el plantel a tres meses del torneo, cuando los Granaderos completaron el puzle de jugadores nacionalizados.
Entre ellos se destaca el delantero del Sunderland Wilson Isidor, referencia ofensiva junto a un Lenny Joseph que firmó grandes números esta temporada en el Ferencváros. En el centro del campo, el jugador del Wolves Jean-Ricner Bellegarde aporta jerarquía y criterio.
Los últimos amistosos de preparación confirmaron las buenas sensaciones del equipo, más allá de la derrota final ante Perú, siempre compitiendo y sosteniendo la idea de juego.
Escocia llega con oficio, carácter y presión de favorita
Del otro lado, Escocia quiere hacer valer la célebre noche en Hampden Park, cuando venció a Dinamarca en el descuento para sellar su regreso al Mundial.
El conjunto de Steve Clarke, seleccionador al mando desde 2019 y renovado hasta 2030, combina argumentos futbolísticos, calidad individual y un marcado gen batallador que alimenta la ilusión de avanzar a los dieciseisavos de final.
Sin embargo, deberá gestionar la presión de un teórico favoritismo en un debut que siempre resulta complejo, más aún ante un rival que llega sin nada que perder.
Tras disputar también las dos últimas Eurocopas, el Ejército de Tartán busca dar un paso más en el escenario global. Pese a la baja de última hora de Billy Gilmour, Escocia mantiene pólvora en ataque con el inspirado Lawrence Shankland, que pelea el puesto con Che Adams en la punta.
En la estructura británica, nombres como Andy Robertson, Scott McTominay y John McGinn aportan experiencia, liderazgo y peso específico a una selección que, como es habitual, estará respaldada por una numerosa afición en las tribunas.