La economía sigue en serrucho y el rebote pierde fuerza - Informe Digital
Consultoras ven un segundo semestre con mejora parcial, pero sin salida clara del estancamiento y con consumo débil.
La economía argentina transita una recuperación irregular, con subas y bajas mensuales que impiden hablar de una mejora firme. Según distintas consultoras, el primer cuatrimestre de 2026 dejó un patrón de serrucho y el segundo semestre también arrancaría condicionado por el consumo débil, el crédito más duro y la industria todavía frenada.
El diagnóstico coincide en que la actividad se mueve a dos velocidades: avanzan energía, minería y el agro, mientras industria y construcción siguen rezagadas. En ese cuadro, las proyecciones de crecimiento para 2026 fueron recortadas por la mayoría de los analistas y quedaron por debajo del 3,5%.
El dato oficial del EMAE de abril, que se publicará el 29 de junio, será clave para medir cuánto pesó la caída del cuarto mes y si la economía logra salir de esta dinámica o la arrastra a la segunda mitad del año.
El Indec informó la semana pasada que la construcción y la industria manufacturera cayeron 2,8% interanual en abril. En la comparación mensual, la construcción retrocedió 4% y la industria 2,1%, una señal de que el rebote de marzo no logró sostenerse.
Entre los principales desafíos, se encuentran la debilidad del consumo interno, efectos persistentes del endurecimiento del crédito y presión de la competencia externa
Para LCG, no hay señales de una recuperación consolidada en el corto plazo. La consultora sostuvo que la industria sigue golpeada por la pérdida de poder adquisitivo, la apertura comercial y el atraso cambiario, mientras que la construcción continúa condicionada por la falta de obra pública y la debilidad de salarios y actividad.
Crédito, ingresos y clima: los factores detrás del subibaja
Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, atribuyó el vaivén al deterioro de la demanda interna y al golpe sobre el crédito tras la suba de encajes bancarios de 2025. El aumento de la morosidad () frenó el crédito y la recuperación de la demanda interna, señaló.
El desempeño de los sectores vinculados al mercado doméstico alterna meses de rebotes y caídas, consolidando una larga trayectoria de estancamiento
A eso se suma la pérdida de poder de compra en los hogares. Aunque la inflación desaceleró, una porción cada vez mayor del ingreso se va en servicios y transporte, lo que recorta el margen para consumir en otros rubros y golpea al comercio masivo.
La consultora 1816 también describió un escenario de recuperación en forma de K, con sectores dinámicos y otros todavía estancados. Según su lectura, la actividad podría haber caído en abril y seguir mostrando oscilaciones en los meses siguientes.
La serie desestacionalizada del Estimador Mensual de Actividad Económica pasó en pocos meses de un máximo histórico en diciembre de 2025 a un mínimo de 14 meses en febrero de 2026
Equilibra, por su parte, advirtió que la actividad mantendría en abril la dinámica de serrucho que viene observándose desde febrero de 2025. El informe señaló que el agro fue afectado por la demora en la cosecha de soja por lluvias excesivas, un efecto que se revertiría en mayo.
En esa línea, Orlando J. Ferreres & Asociados informó que su índice IGA-OJF mostró en abril una variación de 0,0% anual y una baja de 0,7% frente a marzo. Para la consultora, la mejora de los sectores más golpeados sería paulatina y dependerá de que la inflación siga cediendo y empuje una recuperación de ingresos y confianza.
Las proyecciones para todo 2026 también se ajustaron. El Presupuesto aprobado a fines de 2025 prevé un crecimiento de 5%, pero el resto de las estimaciones se mueve entre 2,8% y 3,6%. El REM del Banco Central calcula que el PBI subiría 1,2% en el segundo trimestre y 2,9% en el promedio anual.
La OCDE recortó su pronóstico a 2,8% para este año, mientras que el Banco Mundial lo ubicó en 3,6%. En ambos casos, el impulso esperado sigue apoyado sobre las exportaciones de energía, minería y agro, más que sobre una recuperación pareja del mercado interno.