Chile y Perú vuelven a comprar pollo argentino tras la gripe aviar - Informe Digital
Senasa confirmó la reapertura tras recuperar el estatus sanitario y destrabar los envíos a dos mercados clave.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca confirmó la reapertura de los mercados de Chile y Perú para la exportación de carne aviar argentina, un alivio para una cadena que venía golpeada por las restricciones sanitarias. La decisión llegó después de que el país recuperara su estatus libre de influenza aviar altamente patógena y lo notificara ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
En el caso de Perú, la habilitación quedó formalizada a partir de una nota oficial del director general de Sanidad Animal de Senasa Perú. Esa autoridad tomó como base la autodeclaración argentina publicada el 6 de mayo en el portal de la OMSA, donde se acreditó que el Senasa estaba en condiciones de ofrecer las garantías sanitarias exigidas para reanudar los envíos.
Chile siguió el mismo camino y reconoció la autodeclaración argentina ante la OMSA para volver a autorizar el ingreso de carne aviar de origen nacional. Con esa validación, quedaron destrabadas las ventas a dos destinos relevantes para el sector, que había quedado condicionado por los brotes de gripe aviar detectados en los últimos meses.
La normalización de las exportaciones se produjo tras el cumplimiento de los procedimientos y requisitos sanitarios establecidos por ambos países. La publicación argentina en la OMSA fue clave para revalidar el estatus sanitario y cerrar el capítulo más sensible para la actividad: el acceso a mercados que exigen garantías estrictas frente a la IAAP.
A fines de abril, Senasa había oficializado la recuperación del estatus de país libre de influenza aviar altamente patógena luego de erradicar los brotes detectados en aves comerciales en dos provincias. La notificación se hizo ante la OMSA mediante un informe de autodeclaración que detalló las acciones de control y erradicación aplicadas en el territorio nacional.
Ese informe enumeró los procedimientos ejecutados desde la detección inicial de sospechas de IAAP en establecimientos comerciales, según lo dispuesto por la Resolución N° 466/2025. Senasa desplegó tareas de control, erradicación y vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas, y sostuvo que todas las acciones implementadas respaldaban el estatus de país libre según el Artículo 10.4.6 del Código Sanitario de los Animales Terrestres de la OMSA.
El último foco en aves de corral se había detectado en Ranchos, Lobos y Bolívar, en Buenos Aires, y en Alejo Ledesma, Córdoba. Tras el despoblamiento, la disposición final, la limpieza y la desinfección de los establecimientos afectados, y luego de más de 28 días sin nuevos casos en granjas comerciales, el país se autodeclaró libre de la enfermedad ante la OMSA.
En febrero de 2026, un nuevo brote en una granja de Ranchos volvió a frenar las exportaciones de productos avícolas. El caso activó el plan de emergencia de Senasa y la suspensión inmediata de los envíos a mercados que exigen el estatus libre de IAAP, aunque la producción para consumo interno no se vio afectada porque la enfermedad no se transmite por carne ni por huevos.
El primer golpe fuerte de la influenza aviar en la Argentina se había registrado en febrero de 2023, cuando Senasa detectó casos en aves silvestres, de traspatio y en establecimientos comerciales. Aquella emergencia sanitaria derivó en la pérdida del estatus libre y en un cierre de mercados que, según el propio organismo, implicó una caída de exportaciones valuada en 160 millones de dólares.
Desde entonces, el país atravesó distintos focos y reaperturas, con nuevas suspensiones en 2025 y recuperaciones posteriores. La secuencia volvió a mostrar cuánto pesa el estatus sanitario en un negocio donde cada brote puede cortar de inmediato el acceso a mercados externos.