El nuevo terror ya nació: qué une a Backrooms y Obsesión y por qué patearon el tablero
Dos directores surgidos de YouTube transformaron producciones mínimas en fenómenos que redefinen las reglas del terror contemporáneo.
¡El cine vive! Mientras los nombres de dos gigantes de la industria, los ganadores del Oscar Steven Spielberg y Christopher Nolan, resonaban con fuerza por los estrenos de sus nuevos tanques, "El día de la revelación" y "La Odisea", dos directores jóvenes y prácticamente desconocidos irrumpían en silencio para romper los moldes. Los referentes de la Generación Z Kane Parsons, de apenas 20 años, y Curry Barker, de 27, aparecieron sin previo aviso y terminaron revolucionando la cartelera con películas de bajo presupuesto que proponen un nuevo giro dentro del cine de terror. Ambos comparten una característica fundamental: nacieron en YouTube, construyeron comunidades a partir de contenidos virales y lograron ganarse la confianza de la industria para dar el salto y patear el tablero del largometraje.
En las últimas semanas, las salas volvieron a llenarse gracias a "Backrooms: Sin salida" y "Obsesión", dos producciones que demuestran que todavía es posible encontrar ideas frescas dentro de un género que parecía haber agotado buena parte de sus recursos. Si el terror venía atravesando un renacimiento gracias a propuestas más complejas y autorales, estas películas parecen empujarlo un paso más allá.
La primera está basada en la serie web creada por Parsons e inspirada en el creepypasta de los Backrooms. El proyecto comenzó en enero de 2022, cuando el joven publicó los primeros videos en su canal Kane Pixels. El fenómeno fue inmediato. Apenas unos meses después, varios estudios se interesaron en una adaptación cinematográfica y, en febrero de 2023, se confirmó oficialmente el desarrollo de la película junto a A24, la productora que se convirtió en una referencia ineludible para el terror contemporáneo.
Basada en el concepto de los espacios liminales (lugares de transición como pasillos, aeropuertos o salas de espera que generan una sensación simultánea de familiaridad e inquietud), la película recibió elogios casi inmediatos y se transformó en el estreno más exitoso de A24 en Estados Unidos. El fenómeno, además, convirtió a Parsons en el director más joven en alcanzar el primer puesto de la taquilla estadounidense.
La historia detrás de "Obsesión" tiene un origen similar. En 2023, Barker escribió y dirigió el cortometraje de terror "The Chair", que publicó en YouTube. Poco después, el productor James Harris, de Tea Shop Productions, se puso en contacto con él para analizar una adaptación. Sin embargo, Barker decidió aprovechar la oportunidad para desarrollar una historia completamente nueva.
La inspiración llegó de un lugar inesperado: un episodio de "Los Simpson" en el que Homero interactúa con una pata de mono. A partir de esa idea, escribió "Obsesión", una película realizada con apenas un millón de dólares y filmada en poco más de 20 días. Su estreno en un festival canadiense despertó tal interés que apenas dos días después Focus Features inició negociaciones para adquirir los derechos de distribución mundial junto a Universal Pictures International.
Así comenzó el ascenso de dos realizadores que parecen haber encontrado nuevas formas de provocar miedo.
"Backrooms": una experiencia que inquieta
En la película de Parsons, Clark (Chiwetel Ejiofor) es el dueño de una tienda de muebles. Incapaz de controlar su temperamento y cada vez más aislado de quienes lo rodean, incluso de su esposa, vive encerrado en su negocio, consumido por la frustración de nunca haber podido ejercer como arquitecto.
En ese contexto busca ayuda en Mary (Renate Reinsve), una prestigiosa terapeuta que también carga con sus propios fantasmas. Cada semana intenta guiarlo a través de sus conflictos, aunque ninguno de los dos imagina lo que está por descubrirse.
Mientras continúa estancado en su vida, Clark encuentra un acceso a una dimensión compuesta por espacios liminales aparentemente infinitos. Un mundo de pasillos interminables, habitaciones repetidas hasta el absurdo y el zumbido constante de luces fluorescentes que nunca se apagan.
Obsesionado con comprender qué es ese lugar, termina perdiéndose en él. Cuando Clark desaparece, Mary decide internarse en esa dimensión para encontrarlo y acaba atrapada en el mismo laberinto.
Pero la pregunta central no es dónde están, sino qué representa realmente ese espacio. La película se mueve entre interpretaciones psicológicas, teorías existenciales y reflexiones sobre el trauma, el inconsciente y, principalmente, la memoria.
Se trata de una experiencia surrealista y onírica, en la que el terror está creado a través de la atmósfera, el sonido y las imágenes inquietantes, en lugar de los sustos repentinos habituales. Claramente, constituye un nuevo modo de generar terror.
Obsesión, la exageración hecha pareja
"Tené cuidado con lo que deseás porque puede hacerse realidad". La frase, atribuida popularmente a Oscar Wilde, ha inspirado innumerables historias. En el cine, una referencia inevitable es "Al diablo con el diablo" (2000). Sin embargo, Barker lleva esa premisa hacia lugares mucho más oscuros, brutales e impredecibles, de un modo vertiginoso.
Combinando terror psicológico, humor negro y una mirada incómoda sobre los vínculos contemporáneos, el director construye una historia que habla de la toxicidad emocional sin filtros ni temor a lo que pueda generar.
Bear (Michael Johnston) es un chico tímido, inseguro y profundamente solitario. Trabaja en una tienda de música y está enamorado desde hace años de Nikki (Inde Navarrette), su compañera y amiga de la infancia. Incapaz de confesarle sus sentimientos, termina recurriendo a un objeto sobrenatural adquirido en una tienda esotérica: un amuleto llamado One Wish Willow (El sauce de un deseo).
Humillado por su propia cobardía, pide un deseo tan simple como egoísta: que Nikki lo ame más que a nadie en el mundo. El deseo se cumple de inmediato.
Allí comienza el verdadero horror, porque el monstruo no surge de una criatura sobrenatural, sino de una devoción absoluta e incontrolable. La obsesión de Nikki escala rápidamente hacia situaciones cada vez más extremas, absurdas y violentas, mientras Bear descubre que el problema nunca fue ella, sino él mismo. Y ahí está el verdadero dilema de la película.
Con una combinación de terror corporal que tanto le dio al género en las producciones de 2025, humor negro que recuerda a algunas producciones nacidas a principios de los 2000 como Destino final y un ritmo frenético, Barker consigue una propuesta tan incómoda como divertida.
Y, definitivamente, no es sólo él quien se destaca y se transforma en una figura prometedora en el mundo del cine, la actuación de Navarrette es tan fuerte que su nombre ya resuena en el mundo el séptimo arte.
"Backrooms" y "Obsesión" son películas muy diferentes entre sí. Una apuesta por la atmósfera y la abstracción; la otra por el exceso, la sátira y el caos emocional. Sin embargo, ambas comparten una misma raíz: fueron concebidas por cineastas formados fuera de los circuitos tradicionales, en plataformas digitales donde la creatividad suele imponerse a los presupuestos.
Quizás sea apresurado hablar de una revolución. Sin embargo, la influencia de los cineastas nacidos en YouTube en el género marca un hito que puede ser el nacimiento de un nuevo modo de mirar el cine de terror.