Una jugada en Canadá-Bosnia nos trajo un amargo recuerdo a los argentinos: ¡Era penal!
Por un offside previo, el arbitro argenitno Tello no pitó penal en una jugada similar a otra que le pudo haber dado a la Argentina un campeonato del mundo más. ¿Te imaginás cuál es?
El tercer partido del Mundial 2026, que enfrentaba a las selecciones de Canadá y Bosnia, se convirtió en el epicentro de una inesperada controversia que traspasó las fronteras del campo de juego. Lo que comenzó como un encuentro de bajo perfil, debido a la ausencia inicial de figuras como Alphonso Davies y Edin Dzeko, terminó estallando en las redes sociales por una jugada que evocó uno de los recuerdos más dolorosos para el fútbol argentino: el choque entre Manuel Neuer y Gonzalo Higuaín en la final de Brasil 2014.
El impacto que congeló el aliento de los fanáticos
Durante el segundo tiempo del encuentro, el arquero bosnio Nikola Vasilj salió a despejar un balón y terminó golpeando con su puño la cabeza del delantero canadiense Tani Oluwaseyi. La brutalidad del impacto y la dinámica de la acción fueron tan similares a la salida de Neuer en el Maracaná que la comparación fue instantánea entre los espectadores y comentaristas.
A pesar de la vehemencia del golpe y los reclamos de una pena máxima, la tecnología intervino para sentenciar el destino de la jugada. Tras la revisión del VAR, se determinó que existía un offside previo, lo que invalidó cualquier posibilidad de cobrar el penal en favor del país organizador. Sin embargo, la decisión reglamentaria no impidió que el debate se encendiera, especialmente entre los hinchas argentinos, para quienes la falta no cobrada en 2014 sigue siendo una "herida que todavía no sanó".
Un fenómeno viral alimentado por la nostalgia y el reclamo
La jugada no tardó en hacerse viral, con videos y memes que comparaban ambos incidentes. Frases como "tus ojos me recuerdan a los suyos" acompañaron las imágenes de los arqueros en el aire, subrayando que la similitud visual era innegable, aunque el desenlace reglamentario fuera distinto en esta ocasión debido a la posición adelantada.
Este "déjà vu" futbolístico demostró que, a más de una década de aquella final en Río de Janeiro, el recuerdo de la jugada de Neuer sigue presente en el inconsciente colectivo, transformando un partido de fase de grupos en 2026 en un nuevo capítulo de una polémica que parece no tener fin.