Ojo por ojo: el doble crimen que sacudió a Sáenz Peña y aún espera juicio
La muerte de Luis Pereyra derivó en una represalia fatal contra el padre del principal sospechoso, en un episodio que recordó el concepto de "ojo por ojo, die
Ojo por ojo, diente por diente y el caso que conmocionó a Sáenz Peña por seguir el principio de la Ley del Talión. Corría el mes de junio de 2022 cuando los medios de comunicación dieron a conocer un doble homicidio en la ciudad termal. Los detalles eran, por lo menos, escabrosos, porque evocaban a otros tiempos donde regía la justicia por mano propia. A casi cuatro años de esta tragedia aún los responsables esperan que se realice el juicio correspondiente.
El domingo 12 de junio de 2022 podría haber sido como cualquier otro día en el barrio Santa Mónica; sin embargo, todo cambió cuando se conoció la muerte de Luis Pereyra, un integrante de pueblos originarios de 36 años, a manos de un adolescente de 17. Como si semejante violencia no fuese suficiente, se difundieron imágenes y videos de lo sucedido que se hicieron virales rápidamente.
Según la denuncia realizada por la expareja de Pereyra, los supuestos autores habrían sido dos personas conocidas como Gustavo Rufino y A.E.R., padre e hijo.Ellos le habrían ocasionado lesiones a la víctima, que primero fue trasladada al Hospital 4 de Junio con signos vitales débiles, pero, a pesar de los esfuerzos médicos para reanimarlo, no resistió. En principio, los profesionales diagnosticaron "muerte dudosa", por lo cual el fiscal Marcelo Soto ordenó hacer la necropsia para determinar que sucedió.
Ese mismo día, alrededor de las 15.45 horas, vecinos, amigos y familiares de Pereyra decidieron actuar. A modo de represalia, fueron hacia la casa del principal sospechoso, ubicada en calle 33 entre 20 y 22. Como no encontraron al señalado, lincharon a su padre, Gustavo Rufino, de 35 años. Luego lo arrastraron hasta la vereda y lo prendieron fuego. El hombre falleció en el lugar.
Por su parte, la Policía logró llegar hasta la vivienda tras el impedimento de unas 300 personas, aproximadamente, que bloqueaban el paso de los uniformados y tenían intenciones de quemar la casa. De todas maneras, ya era tarde: la cantidad de muertos ahora ascendía a dos.
Ese mismo domingo, el menor acusado fue detenido tras varias horas de estar prófugo. Lo hallaron en el barrio Tiro Federal, en la casa de su abuelo. Al mismo tiempo, el fiscal Soto, quien estaba a cargo de la investigación, confirmó que los autores del segundo homicidio ya estaban identificados. Se trataba de José Daniel Pereyra , Claudio Sebastián Gómez, Roberto Pereyra y Delia Gregoria Pereyra.
Los resultados de las autopsias no tardaron en llegar. A los dos días del trágico hecho ya eran de público conocimiento. "Fueron los golpes producidos en distintas partes del cuerpo, sobre todo en la cabeza", los que causaron la muerte de ambos hombres, aseguró el documento.
El cuerpo de la segunda víctima presentaba quemaduras y heridas de arma blanca post mortem. "En ambos casos son lesiones producidas en la zona de la cabeza", indicó el funcionario judicial.
Nueve días después del atroz crimen, los cuatro acusados de matar a Rufino se entregaron en Resistencia. Según las fuentes judiciales, se trataba de dos hermanos, una hija y un cuarto implicado que era primo de Pereyra. Todos ellos, mayores de edad, quedaron a disposición de la Fiscalía Penal N° 3, a cargo de Soto. Cabe mencionar que, al principio, estas personas escaparon de Sáenz Peña con destino a la capital chaqueña y luego de una negociación se entregaron voluntariamente a la Justicia.
Dos meses después, en septiembre de 2022, la causa que involucraba a estas cuatro personas detenidas fue elevada a juicio. Los mismos están imputados por los delitos de "homicidio doblemente agravado por alevosía y y con el concurso de dos o más personas" y también por "daños y lesiones". Sin embargo, cuatro años después el proceso penal aún no se llevó a cabo. Al tratarse de un delito castigado con prisión perpetua, los cuatro imputados por el linchamiento de Rufino deben ser juzgados mediante el sistema de Juicio por Jurados de la Provincia del Chaco.
Es preciso mencionar que en septiembre de 2024 se realizó una audiencia en la Cámara Primera en lo Criminal de Sáenz Peña, presidida por el juez Mauricio Rouvier, para resolver la situación procesal de los cuatro imputados. En esa oportunidad, el abogado defensor Daniel Burlli reiteró el pedido de cese de prisión preventiva para sus asistidos y, de manera subsidiaria, solicitó que se les otorgara el beneficio de la prisión domiciliaria.
Tras analizar los planteos de la defensa, la Justicia hizo lugar al pedido de arresto domiciliario. La medida se fundamentó en que los acusados llevaban dos años privados de su libertad y se habían agotado los plazos legales de la prisión preventiva.