De La Plata al espacio: presentaron MIRA, el primer sistema latinoamericano para anticipar caída de basura espacial | El Dia
Desde satélites fuera de servicio hasta fragmentos de cohetes y restos de antiguas misiones espaciales, millones de objetos orbitan actualmente alrededor de la Tierra a velocidades que superan los 27.000 kilómetros por hora. Aunque la mayor parte per
Desde satélites fuera de servicio hasta fragmentos de cohetes y restos de antiguas misiones espaciales, millones de objetos orbitan actualmente alrededor de la Tierra a velocidades que superan los 27.000 kilómetros por hora. Aunque la mayor parte permanece en el espacio, una cantidad creciente pierde altura y reingresa a la atmósfera, generando un fenómeno que preocupa cada vez más a la comunidad científica internacional: la basura espacial.
En ese escenario, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata desarrollaron MIRA (Monitoreo de Reingresos Atmosféricos), el primer sistema latinoamericano diseñado específicamente para anticipar la caída de objetos espaciales y evaluar los riesgos asociados a esos eventos. La iniciativa posiciona a la Ciudad como uno de los principales polos regionales de investigación en sostenibilidad espacial y vigilancia de reingresos atmosféricos.
El proyecto fue impulsado por el Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE), dependiente de las facultades de Ingeniería y de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. Se trata de un desarrollo pionero que combina herramientas de monitoreo orbital, modelado matemático, análisis de datos y evaluación de riesgos para estimar cuándo y dónde podrían caer restos provenientes del espacio.
MIRA es desarrollado por un equipo interdisciplinario integrado por docentes, investigadores y estudiantes especializados en derecho espacial, ingeniería aeroespacial, ciencia de datos, estudios ambientales e ingeniería en materiales. El proyecto es dirigido por Juan Cruz González Allonca y Rubén Pesoa, junto a un equipo conformado por Ana Laura Cozzarin, a cargo de investigación, y los desarrolladores Franco Agatello, Jeremías Tapia Troncoso y Emanuel Acosta.
La creación del sistema responde a una problemática global que crece año tras año. Según estimaciones de organismos internacionales citadas por los investigadores, existen actualmente alrededor de 1,2 millones de fragmentos de entre uno y diez centímetros orbitando el planeta. La masa total de esos residuos alcanza unas 16.200 toneladas. Sin embargo, apenas unos 44.000 objetos pueden ser monitoreados de manera permanente desde la Tierra.
El resto permanece fuera del alcance de los sistemas convencionales de seguimiento, aunque representa un riesgo potencial debido a las enormes velocidades que alcanza en órbita. Incluso una pieza de pocos centímetros puede generar daños severos al impactar contra un satélite operativo o una estación espacial.
La preocupación no se limita al espacio. A medida que aumenta la cantidad de lanzamientos y de satélites en órbita, también crece el número de objetos que reingresan a la atmósfera terrestre. Los especialistas del CIEE advirtieron que durante los últimos cinco años se registraron más reingresos sobre América Latina que en los quince años anteriores, una tendencia que refleja la aceleración de la actividad espacial global.
Aunque la mayoría de los residuos se desintegra por efecto de la fricción atmosférica, algunos componentes de gran densidad pueden sobrevivir parcialmente y alcanzar la superficie terrestre. Tanques de combustible, estructuras metálicas y piezas fabricadas con materiales resistentes al calor forman parte de los elementos que podrían llegar al suelo.
Frente a este escenario, MIRA busca cubrir un vacío que hasta ahora existía en la región. El sistema integra información proveniente de bases de datos internacionales de acceso abierto, clasifica objetos según su tamaño, órbita y nivel de riesgo, y desarrolla modelos propios para simular trayectorias de descenso y posibles zonas de impacto.
A diferencia de otras plataformas enfocadas exclusivamente en el seguimiento técnico, la herramienta desarrollada en la Ciudad incorpora además una mirada jurídica, ambiental y de política pública. Los investigadores consideran que la basura espacial ya no constituye únicamente un desafío tecnológico, sino también un problema de gobernanza global que requiere regulaciones específicas y mecanismos de cooperación internacional.
Uno de los aportes más innovadores del proyecto es la generación de alertas tempranas. Cuando los modelos identifican la posibilidad de un reingreso significativo, el sistema puede elaborar escenarios de riesgo y aportar información útil para organismos de protección civil, autoridades aeronáuticas y áreas vinculadas a la gestión de emergencias.
El trabajo también apunta a fortalecer la capacidad regional para producir conocimiento propio sobre una problemática que hasta ahora era estudiada principalmente por agencias espaciales de Estados Unidos, Europa y algunas potencias asiáticas. Para los investigadores platenses, contar con herramientas desarrolladas en América Latina permitirá construir diagnósticos más precisos sobre los riesgos específicos que enfrenta la región.
Además del peligro de impactos directos, los científicos advierten sobre otros efectos menos visibles. Durante el reingreso atmosférico, muchos objetos liberan partículas metálicas y compuestos químicos que permanecen en capas altas de la atmósfera. Aunque sus consecuencias todavía son objeto de estudio, distintas investigaciones internacionales analizan posibles alteraciones en procesos ambientales sensibles y en la composición química atmosférica.
La puesta en marcha de MIRA también se inscribe en un contexto de creciente protagonismo de la UNLP en el ámbito aeroespacial. La participación de la Facultad de Ingeniería en proyectos satelitales nacionales e internacionales, junto con el desarrollo de tecnologías para misiones espaciales, consolidó a la Ciudad como uno de los principales centros argentinos de investigación vinculada al espacio.
Con este nuevo sistema, los investigadores (de distintas ciudades pero nucleados en La Plata) buscan aportar una herramienta concreta para comprender y anticipar un fenómeno que dejará de ser excepcional para convertirse en parte de la agenda científica y tecnológica de las próximas décadas.