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Despertar Entrerriano 11/06/2026 09:00 3 min de lectura

La psicología dice que las personas que duermen con sus mascotas suelen priorizar esta necesidad emocional

Millones de personas lo hacen todas las noches, pero pocos imaginan qué podría revelar esta elección cotidiana. Para muchas personas, compartir la cama con un perro o un gato forma parte de la rutina desde hace años. Mientras algunos lo consideran un

La psicología dice que las personas que duermen con sus mascotas suelen priorizar esta necesidad emocional
Foto: Despertar Entrerriano

La psicología dice que las personas que duermen con sus mascotas suelen priorizar esta necesidad emocional

Millones de personas lo hacen todas las noches, pero pocos imaginan qué podría revelar esta elección cotidiana.

Para muchas personas, compartir la cama con un perro o un gato forma parte de la rutina desde hace años. Mientras algunos lo consideran una simple muestra de cariño, otros prefieren mantener a sus mascotas fuera de la habitación. Lo cierto es que este hábito cotidiano despertó el interés de la psicología, que empezó a preguntarse qué hay detrás de esta elección.

Lejos de interpretarlo como una señal de dependencia o soledad, distintas investigaciones sugieren que dormir junto a una mascota puede responder a una búsqueda emocional mucho más profunda. En muchos casos, quienes lo hacen parecen priorizar una necesidad que suele quedar relegada en la vida adulta: la de sentirse seguros, aceptados y acompañados sin exigencias.

Qué dice la psicología sobre las personas que duermen con sus mascotas

Los especialistas comenzaron a estudiar este fenómeno a partir de las investigaciones sobre el vínculo entre humanos y animales. Lo que descubrieron fue que la convivencia cotidiana con perros y gatos puede generar respuestas emocionales y fisiológicas asociadas al bienestar.

Uno de los estudios más conocidos, publicado en la revista científica Science, observó cómo interactúan perros y personas en la vida diaria. Los investigadores detectaron que las miradas, el contacto cercano y las rutinas compartidas favorecen la liberación de oxitocina tanto en humanos como en animales.

Esta hormona está vinculada con el apego, la confianza y la sensación de seguridad emocional.

Los autores describieron una especie de círculo afectivo: el perro busca el contacto con la persona, esa interacción genera una respuesta emocional positiva y, a su vez, fortalece el vínculo entre ambos.

La necesidad emocional que suelen priorizar

Uno de los aspectos que más llamó la atención de los especialistas es que muchas personas describen a sus mascotas como una fuente constante de aceptación.

A diferencia de gran parte de las relaciones sociales adultas atravesadas por expectativas, responsabilidades y presiones, el vínculo con un animal suele desarrollarse desde otro lugar.

El perro o el gato no evalúa el éxito profesional, el aspecto físico ni el estado de ánimo adecuado. Responde a la presencia cotidiana, a las rutinas compartidas y al afecto.

Por eso, la psicología sugiere que quienes duermen con sus mascotas suelen priorizar la necesidad de encontrar espacios emocionales donde no tengan que demostrar permanentemente quiénes son ni cumplir determinadas expectativas para sentirse queridos.

Cómo ayudan las mascotas a regular las emociones

Los especialistas también señalan que los animales pueden funcionar como una fuente silenciosa de regulación emocional. El contacto físico, la repetición de rutinas y la cercanía durante el descanso ayudan a disminuir la sensación de alerta con la que muchas personas terminan el día.

Incluso gestos simples, como escuchar la respiración del animal o percibir su presencia cerca, pueden generar calma y contribuir a una mayor sensación de bienestar.

Un estudio publicado en Frontiers in Psychiatry, realizado por investigadores de la Universidad de Edimburgo, concluyó que las mascotas ayudan a reducir emociones negativas, disminuir la ansiedad y estabilizar el estado de ánimo.

En la misma línea, el Human Animal Bond Research Institute (HABRI) encontró que quienes duermen con sus mascotas suelen reportar mayores niveles de relajación y una mayor sensación de seguridad.

No reemplazan los vínculos humanos

Los especialistas aclaran que esto no significa que los animales sustituyan las relaciones entre personas.

Los vínculos humanos implican niveles de comunicación, reciprocidad y construcción compartida imposibles de reemplazar. Sin embargo, la ciencia reconoce que el lazo con una mascota aporta algo diferente.

En una época marcada por el cansancio mental, el estrés y la necesidad constante de responder a múltiples demandas, muchas personas encuentran en sus animales un refugio emocional menos exigente.

Fuente: TN

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