Ataque a colectivo en Paraná: allanaron a un exchofer y le secuestraron el auto - EntreMedios
El procedimiento se realizó en Bajada Grande tras la denuncia por la misteriosa detonación en Paraná. La Policía incautó un Chevrolet Corsa, dos celulares y le practicó al sospechoso una prueba de dermotest.
La investigación por el confuso episodio que involucra a un colectivo de la empresa San José sumó un avance clave. Tras las primeras actuaciones en la zona este de Paraná, la Policía de Entre Ríos ejecutó un allanamiento en el barrio Bajada Grande, donde reside el exchofer de la firma denunciante. En el procedimiento se logró secuestrar el automóvil del sospechoso y teléfonos celulares que serán peritados.
El operativo fue llevado adelante por personal de la Comisaría 12° en cumplimiento de las directivas de la Unidad Fiscal interviniente. El hombre investigado, un conductor de 36 años, fue trasladado formalmente para su correcta identificación dactiloscópica y quedó supeditado a la causa penal que busca determinar si existió una agresión armada.
Secuestro del vehículo y pruebas químicas de rigor
El procedimiento en la propiedad del sospechoso arrojó resultados inmediatos para los pesquisas:
- Incautación del rodado: Se procedió al secuestro de un automóvil Chevrolet Corsa de color blanco, el cual coincide con las descripciones aportadas por los testigos y los registros de las cámaras de seguridad.
- Prueba de dermotest: Peritos bioquímicos de la policía practicaron la prueba de residuo de disparo (dermotest) sobre la carrocería y el interior del auto para detectar trazas de pólvora.
- Dispositivos móviles: Se secuestraron dos teléfonos celulares propiedad del imputado para examinar posibles comunicaciones o mensajes de interés para el legajo.
De la fuerte detonación a la trama laboral
El incidente que desató la causa penal ocurrió sobre la calle José Hernández. Un colectivero de la empresa San José denunció que, al cruzarse con el Chevrolet blanco, escuchó un estallido idéntico al de un disparo.
Pese a la alarma que generó el hecho, los primeros peritajes no arrojaron impactos de bala ni daños materiales en la carrocería del colectivo, como tampoco vainas servidas en el pavimento. Sin embargo, el rastreo mediante cámaras de seguridad permitió individualizar la patente del auto y llegar hasta el conductor de 36 años. Al ser interceptado originalmente, el implicado reveló que actualmente trabaja como chofer de la aplicación Uber tras haber sido despedido de la misma empresa de transporte San José, lo que colocó a un posible trasfondo de conflicto laboral en el centro de las hipótesis.
La Fiscalía continúa con la recepción de testimonios y aguarda el resultado de los análisis químicos para definir si la detonación se debió a un abuso de arma de fuego o si se trató de una falla mecánica (contraexplosión) del caño de escape del automóvil. (Con información de AHORA)