Con restos de una vaca al hombro denunció un nuevo abigeato - Informe Digital
El productor irrumpió en la Municipalidad de General Acha para reclamar respuestas tras la faena clandestina de dos animales.
La bronca por un nuevo caso de abigeato llevó al productor ganadero Hernán Carbajales a una protesta tan cruda como el delito que denunció: entró a la Municipalidad de General Acha con parte de una media res al hombro para exigir respuestas. El episodio, ocurrido en La Pampa, expuso otra vez la tensión que atraviesa al campo frente a la faena clandestina y la falta de respuestas que reclaman los productores.
La escena quedó registrada en un video que empezó a circular entre productores y vecinos de la zona. Según la denuncia de Carbajales, la vaca había sido carneada dentro de su campo, Peñi Hue, ubicado a cinco kilómetros al oeste de General Acha, y los autores solo se llevaron algunos cortes. El animal, además, estaba preñado.
Lejos de limitarse a una presentación formal, el productor decidió llevar los restos del animal hasta la sede municipal para visibilizar lo ocurrido y pedir una audiencia con el intendente Abel Sabarots (UCR). En las imágenes se lo ve visiblemente alterado, con un mensaje dirigido tanto a las autoridades como a quienes relativizan este tipo de delitos.
Esto es hambre. ¿Dónde está el hambre?, lanzó varias veces durante el reclamo. También cuestionó lo que definió como politiquería barata y apuntó al costo que implica sostener la producción mientras se multiplican los robos y la faena clandestina.
En diálogo con LA NACION, Carbajales dijo que el episodio fue la culminación de varios días de impotencia y bronca. Según relató, el mismo fin de semana también sufrió la pérdida de una yegua criolla pura que estaba próxima a parir.
No es la primera vez que nos sucede. En menos de 24 horas me mataron también una yegua criolla pura a punto de parir, afirmó. Contó que el sábado por la mañana encontró al animal faenado dentro del establecimiento y que, mientras recorría el campo, escuchó disparos que después vinculó con la vaca hallada días más tarde.
Cuando encontramos la yegua escuchamos los tiros que seguramente habían impactado en otro animal. Por un tema climático no los pudimos encontrar. Había mucha neblina y llovizna, recordó.
La vaca apareció recién el lunes por la tarde. La encontramos de la misma manera que la yegua, degollada y sin los lomos. De la yegua solo se llevaron los lomos y el matambre. Los dos animales estaban al parir, que es lo que más indigna, señaló.
Para Carbajales, el problema del abigeato en la región se naturalizó. Es una epidemia en la zona, es generalizado y es como que no pasa nada y nadie lo visibiliza, sostuvo. Dijo además que, tras la difusión del video, recibió llamados de otros productores con situaciones similares.
El productor aseguró que, pese a haber hecho las denuncias correspondientes, no obtuvo respuestas. Hice la denuncia el sábado y nadie, absolutamente nadie, me llamó para decirme que iban a hacer algo. Hubo una indiferencia total, expresó.
Más allá de la pérdida económica, explicó que la muerte de la yegua golpeó de lleno a su familia. Una vaca es producción, aunque duele que la maten de esa manera. Pero el caballo tiene otro vínculo con la persona, con los chicos. El caballo es parte de la familia, afirmó.
Carbajales también aclaró que la protesta frente al municipio no fue un acto impulsivo ni individual. No fui solo al municipio, fui con mi mujer. No soy un loco desencajado. Ella trabaja conmigo, vive conmigo y estaba tan indignada como yo, contó.
Sobre las imágenes que se viralizaron en redes sociales, reconoció que actuó impulsado por el cansancio acumulado. El video muestra una persona enojada, indignada y muy cansada. Quizás no fue la manera correcta, pero me superó la impotencia y la falta de empatía, reflexionó.
A diferencia de sus críticas hacia la falta de respuestas institucionales, destacó el trabajo de los efectivos rurales. Con la Policía Rural solo tengo palabras de agradecimiento porque están al pie del cañón siempre; el problema es más arriba, concluyó.