Imputaron al director de un colegio por la muerte de un niño con un arco - EntreMedios
El trágico hecho ocurrió durante un campamento. La Justicia de Neuquén lo acusó de homicidio culposo tras determinar que la estructura de 160 kilos que aplastó al menor de 12 años no estaba fijada al suelo.
La causa judicial por el fallecimiento de Joaquín Stefano Gatto, el niño de 12 años que murió tras ser aplastado por un arco de fútbol en Junín de los Andes, registró un avance crucial. La Justicia de Neuquén formuló cargos por homicidio culposo contra el director del establecimiento educativo donde ocurrió el trágico hecho, acusándolo de negligencia e incumplimiento de los deberes de cuidado.
La audiencia de formulación de cargos estuvo encabezada por el fiscal jefe Gastón Ávila. Según la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, la máxima autoridad de la institución civil y religiosa incumplió con las normas de seguridad básicas respecto del mantenimiento y fiscalización de las instalaciones deportivas del predio perteneciente a la Orden Salesiana, donde funciona el Colegio Ceferino Namuncurá.
Estructuras de 160 kilos sin ningún tipo de anclaje
El trágico accidente ocurrió el 4 de enero de 2026, alrededor de las 11:30 horas, en el marco de un campamento de exploradores del que participaba la víctima junto a un contingente proveniente de la provincia de Buenos Aires. Joaquín se colgó del travesaño de un arco de fútbol, la estructura se venció por el peso y cayó directamente sobre su cuerpo, provocándole gravísimas lesiones que derivaron en su muerte dos días después.
Las pericias accidentológicas y los relevamientos ambientales en el predio determinaron los siguientes puntos clave:
- Falta de fijación: El arco de fútbol involucrado en el accidente no estaba anclado ni fijado al suelo de ninguna manera.
- Riesgo generalizado: Los investigadores detectaron que el resto de las estructuras y arcos instalados en el complejo deportivo tampoco contaban con sistemas de sujeción adecuados.
- Dimensiones de peligro: El fiscal Ávila precisó que se trataba de un arco reglamentario de fútbol 11, fabricado en hierro, con medidas de 7,40 metros de largo por 2,40 metros de alto y un peso aproximado de 160 kilos, características que lo convertían en una estructura sumamente inestable y peligrosa si no estaba empotrada.
La situación procesal del directivo y el impulso de la «Ley Joaquín»
Desde la fiscalía recalcaron que el menor no cometió ninguna acción imprudente, sino que su conducta fue compatible con el uso recreativo habitual de un espacio de juegos. Al tratarse de un delito culposo (cometido por negligencia o impericia, sin intención de matar), la Justicia no dictó medidas cautelares privativas de la libertad, por lo que el director del colegio continuará el proceso judicial en libertad. Se fijó un plazo de tres meses para clausurar la etapa de investigación preliminar.
Por fuera del carril penal, la familia de la víctima transformó el dolor en un reclamo colectivo e impulsa en el Congreso la «Ley Joaquín». Esta iniciativa legislativa busca establecer de forma obligatoria en todo el territorio nacional un protocolo estricto de seguridad para clubes, escuelas y centros deportivos, exigiendo el anclaje certificado de todos los arcos, revisiones técnicas periódicas y severas sanciones para las instituciones que pongan en riesgo la vida de los menores.