Una débil tregua a punto de quebrarse: nuevos ataques entre EE.UU. e Irán
Teherán advirtió que revisará su participación en las negociaciones con Washington tras una nueva serie de bombardeos que elevaron la tensión, mientras
La tregua vigente en Medio Oriente volvió a quedar bajo presión luego de un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán, que elevó la tensión regional y sembró dudas sobre la continuidad de las negociaciones diplomáticas impulsadas para consolidar el alto el fuego alcanzado en abril.
El gobierno iraní advirtió este miércoles que revisará su participación en las conversaciones con Washington. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, sostuvo que el proceso diplomático requiere condiciones de estabilidad y cuestionó los recientes bombardeos estadounidenses contra objetivos ubicados en el sur del país.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos, las fuerzas norteamericanas atacaron sistemas de defensa aérea, radares y estaciones de control cercanas al estrecho de Ormuz. Washington presentó la operación como una respuesta a ataques recientes contra personal militar estadounidense y embarcaciones comerciales que circulan por la región.
La escalada se produjo después de que un helicóptero de ataque Apache del Ejército estadounidense se estrellara cerca del estrecho de Ormuz tras colisionar con un dron iraní. Mientras continúa la investigación para determinar las circunstancias del incidente, la Casa Blanca sostuvo que los bombardeos fueron una represalia proporcional.
Desde Teherán denunciaron que los ataques destruyeron infraestructura civil, incluidas torres de comunicaciones y dos plantas desalinizadoras en la zona de Sirik, lo que habría dejado sin acceso al agua potable a unas 20.000 personas. En respuesta, la Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado ataques contra 21 objetivos militares estadounidenses en Medio Oriente, una versión que fue rechazada por Washington.
Las autoridades de Jordania, Baréin y Kuwait informaron además la interceptación de misiles en sus respectivos espacios aéreos. Jordania indicó que derribó cinco proyectiles que, según Irán, tenían como objetivo una base aérea utilizada por fuerzas estadounidenses.
El recrudecimiento de la violencia ocurre mientras continúan las negociaciones para garantizar la reapertura y seguridad del estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio mundial de petróleo y gas. La vía marítima se ha convertido en uno de los principales puntos de presión de Irán en las conversaciones, debido a su relevancia para el abastecimiento energético global.
Pese a las tensiones, tanto Washington como Teherán mantienen señales contradictorias. Mientras el presidente Donald Trump insiste en que las negociaciones avanzan, también advierte sobre la posibilidad de retomar operaciones militares de gran escala. Del lado iraní, las autoridades condicionan cualquier acuerdo a un cese más amplio de los conflictos regionales, incluyendo los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah.
En este contexto, los esfuerzos de mediación internacional continúan para evitar una ruptura definitiva del alto el fuego, aunque la sucesión de ataques de los últimos días volvió a evidenciar la fragilidad de una tregua que atraviesa su momento más delicado desde que entró en vigor.