Israel destruyó seis blancos de Hezbollah en el sur de Líbano - Informe Digital
Las FDI dijeron que atacaron drones y lanzadores listos para disparar en Tiro y otras zonas del sur libanés.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que continúan atacando infraestructuras de Hezbollah en el sur de Líbano, en una nueva ofensiva que volvió a golpear zonas bajo control del grupo chiita y elevó la tensión en la frontera.
Durante la última jornada, el Ejército israelí ejecutó bombardeos sobre objetivos en Tiro y en distintos puntos del sur libanés. Según el reporte, en la localidad costera atacó seis infraestructuras usadas por Hezbollah para organizar operaciones contra civiles israelíes y contra tropas desplegadas en la frontera. Entre los blancos, incluyó un sitio utilizado para el lanzamiento de drones explosivos hacia personal militar israelí.
En otras áreas del sur de Líbano, los bombardeos se dirigieron contra lanzadores de proyectiles cargados y listos para disparo, además de contra combatientes y otras infraestructuras que las FDI describieron como terroristas en zonas donde operan sus fuerzas.
En paralelo, el jefe del Estado Mayor del Ejército de Israel, teniente general Eyal Zamir, advirtió que el ataque contra Irán del domingo pasado fue apenas una preparación para un golpe mucho más significativo y poderoso.
El ataque que llevamos a cabo en Irán fue una preparación para un golpe mucho más significativo y poderoso. Estamos preparados para regresar y asestar otro ataque severo y de gran alcance contra Irán, declaró Zamir durante una visita a un centro de entrenamiento militar. Sus palabras fueron la señal más explícita hasta ahora de que Tel Aviv no da por cerrado el frente con Teherán.
Zamir también confirmó la continuidad de las operaciones militares en el sur del Líbano, pese a las amenazas de represalia del régimen iraní. El teniente general se refirió a las acciones en la zona de Beaufort, donde las tropas israelíes desmantelan lo que describió como una importante instalación subterránea que Hezbollah utilizaba como base de tiro y centro de mando para dirigir operaciones de combate.
El intercambio del fin de semana se desencadenó por los ataques israelíes contra los suburbios del sur de Beirut. Irán respondió con misiles contra territorio israelí y luego Israel contestó con nuevos ataques, lo que abrió una seguidilla de enfrentamientos que se frenó tras la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, quien reclamó en Truth Social que ambas partes dejen de disparar de inmediato.
Trump había intentado frenar la respuesta israelí desde el domingo, pero sus llamados tardaron en surtir efecto: Israel ignoró las advertencias iniciales, ejecutó bombardeos propios y Teherán replicó con una segunda oleada.
El episodio se desarrolla en un clima de alta tensión diplomática. Estados Unidos negocia en paralelo un acuerdo nuclear con Irán a través de la mediación de Pakistán y una tregua más firme en el frente libanés. El 3 de junio, Israel y Líbano alcanzaron en Washington un alto el fuego condicionado al cese de los ataques de Hezbollah y a la retirada de sus combatientes del sur del río Litani, con una nueva ronda de negociaciones prevista para el 22 de junio. El acuerdo no logró calmar la situación: Israel mantiene sus operaciones en el sur libanés y el grupo continúa lanzando proyectiles y drones contra posiciones israelíes y el norte de Israel.
La fase actual del conflicto en Líbano comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbollah reactivó su campaña militar tras los bombardeos israelíes del 28 de febrero contra Irán. Desde entonces, Israel ocupa zonas del sur del país árabe, forzó el desplazamiento de cientos de miles de civiles y, según las autoridades libanesas, se registran más de 3.600 muertos.