Inédito: Milei habilitó a militares a trabajar de Uber o Delivery para intentar llegar a fin de mes
El Gobierno de Javier Milei habilitó a soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas a desarrollar actividades privadas fuera de su horario de servicio para complementar ingresos. Entre
El Gobierno de Javier Milei habilitó a soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas a desarrollar actividades privadas fuera de su horario de servicio para complementar ingresos. Entre las tareas permitidas figuran el transporte de pasajeros mediante aplicaciones, el reparto de pedidos, la seguridad privada y otros trabajos compatibles con la función militar.
La medida llega en medio de una profunda crisis salarial que golpea al personal militar. Según distintos relevamientos del sector, desde la llegada de Milei a la Casa Rosada los haberes de los uniformados acumulan una fuerte pérdida de poder adquisitivo, mientras crecen los reclamos por la falta de recomposición salarial.
Lo que el Ministerio de Defensa presenta como una ampliación de libertades laborales fue interpretado por numerosos sectores como una admisión implícita de que los salarios ya no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
La imagen de militares manejando Uber, repartiendo pedidos o trabajando en seguridad privada también reabrió otra discusión: la de los recursos humanos altamente capacitados que el Estado forma durante años y que hoy deben salir a buscar ingresos adicionales fuera de los cuarteles.
Pilotos, ingenieros, médicos, especialistas en comunicaciones y personal entrenado en logística, inteligencia y operaciones tácticas integran algunos de los perfiles más difíciles de retener dentro de las fuerzas. La pérdida constante de cuadros calificados preocupa cada vez más por su impacto sobre la capacidad operativa y el funcionamiento de las instituciones militares.
Durante la campaña y en los primeros meses de gestión, Milei prometió jerarquizar a las Fuerzas Armadas y devolverles protagonismo institucional. Sin embargo, para muchos críticos, la autorización para que los uniformados recurran a aplicaciones de transporte o delivery para completar ingresos refleja una realidad muy distinta.