Capilla de Villa Mercedes: ACCODEPAS destacó el diálogo con la Iglesia y el Gobierno, pero alertó por la "emergencia patrimonial"
Tras reunirse con Monseñor Lozano y el ministro Guido Romero, la asociación civil celebró la apertura al diálogo por el histórico templo jáchallero. Sin embargo, advirtieron que el país está desactualizado en la materia y que la tierra cruda no tiene
La tensión en torno a la conservación de la histórica Capilla de Villa Mercedes, ubicada en el departamento de Jáchal, parece haber entrado en una etapa de distensión y búsqueda de consensos. A través de un comunicado titulado originalmente "comunicado acc en pdf.pdf", la Asociación Civil para la Conservación y la Defensa del Patrimonio Sanjuanino (ACCODEPAS) manifestó su profunda gratificación por un giro en los acontecimientos tras ser recibidos por las máximas autoridades eclesiásticas y gubernamentales de la provincia. El pasado miércoles 3 de junio, los representantes de la entidad mantuvieron un encuentro con el ministro de Cultura, Turismo y Deporte de San Juan, Dr. Guido Romero, donde destacaron el compromiso mutuo para abordar la problemática desde perspectivas superadoras.
En tanto, el sábado 6 de junio fueron recibidos por Monseñor Jorge Lozano, Arzobispo de San Juan de Cuyo, oportunidad en la que celebraron la escucha activa, paciente y comprensiva del prelado y la apertura de canales de diálogo. En el mismo sentido, la asociación valoró la difusión de las memorias de acciones realizadas por el Arzobispado y la Parroquia de Villa Mercedes, difundidas por el presbítero Gustavo Vaca para esclarecer el tema, así como las palabras ecuánimes y sensibles del presbítero Orlando Sánchez.
A pesar del optimismo por las mesas de diálogo, desde la comisión directiva de ACCODEPAS, encabezada por el Mg. Arq. Jorge Cocinero Raed como presidente y el Arq. Leonardo Correa Fili como tesorero, remarcaron que la provincia atraviesa una emergencia patrimonial desde hace décadas. La entidad advirtió de forma tajante que Argentina se encuentra desactualizada en materia de conservación patrimonial y que, de no revertir estos acontecimientos tan delicados, las posibilidades de acción son muy limitadas. Para los conservacionistas, la histórica capilla jáchallera es sólo la punta del iceberg de una larga lista de bienes culturales en situación de vulnerabilidad extrema, entre los que mencionaron a las Ruinas de Trinidad, el terreno de los Agustinos, la Iglesia de Santo Domingo, las Ruinas de Hilario y el reciente incendio de la Colección Gnecco en el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo de Luján, en la Provincia de Buenos Aires.
Uno de los puntos más críticos señalados en el documento apunta directamente al distanciamiento entre las leyes argentinas y provinciales respecto a los organismos técnicos de control como el INPRES, CIRSCOC e INTI. Desde la sociedad civil exhortaron y exigieron a dichas reparticiones la apertura al diálogo y el aprovechamiento de este momento bisagra para avanzar en la actualización técnica que el patrimonio en zona sísmica necesita con urgencia. Parafraseando al padre Orlando Sánchez, indicaron que este momento histórico debe ser el vehículo para sentar las bases de un Nuevo Código que habilite la conservación, consolidación, rehabilitación y restauración de edificaciones históricas, apuntando especialmente a las construidas con tierra cruda. Sobre esto, denunciaron que Argentina es actualmente el único país de la región que no cuenta con instrumentos técnicos pertinentes, ya que la tierra cruda no tiene estatus jurídico ni epistemológico en el Código Argentino.
Finalmente, la asociación cerró su comunicado con una frase del Padre Mario Pantaleo y agradeció el apoyo explícito de los medios, de la FAUD-UNSJ, del Colegio de Arquitectos de San Juan, de la organización Basta de Demoler de Buenos Aires, de los centros culturales jáchalleros y de los ciudadanos que velan por la protección de la identidad local, concluyendo con el firme llamado a no permitir que la mano humana destruya lo que la naturaleza no hizo.