La Resistencia que ya no existe: playas, arena y tardes junto al río Negro
Durante más de cuatro décadas, el balneario municipal fue uno de los principales puntos de encuentro de los resistencianos. Playas de arena, competencias de n
Había una vez una Resistencia con playas, trampolín y un río Negro que no estaba contaminado. La capital chaqueña supo tener su propio balneario municipal, que se ubicaba en gran parte donde hoy están el parque 2 de Febrero, en frente del Club Regatas. Ahora allí se encuentra el paseo costanero.
El balneario funcionó desde la década de 1930 hasta principios de 1970. Los resistencianos disfrutaban allí de los días de intenso calor, tirados en la arena y aprovechando el espejo de agua. En aquel entonces, la capital chaqueña no contaba con piletas de natación y las competencias de ese deporte se realizaban en el río Negro. Eran uno de los principales atractivos durante las jornadas al sol.
Uno de los principales atractivos era la arena, que imitaba a la que podía encontrarse en las playas de Corrientes, pero no era propia del terreno. Detrás de ella había un importante trabajo de logística. Antes del inicio de cada temporada, llegaban al lugar barcazas cargadas de arena que navegaban por el río Negro desde el Puerto de Barranqueras.
El predio no tenía nada que envidiarle a otros balnearios. Contaba con cantinas, vestuarios con duchas incluidas y ocho casillas tipo lacustre que se alquilaban para cambiarse y guardar las prendas. También se podían arrendar canoas y botes por hora para recorrer las aguas del río Negro. Durante los fines de semana, los chaqueños también disfrutaban de bandas en vivo, concursos de baile y grandes premios.
Todo funcionaba en pos del disfrute veraniego; incluso existía la "bañadera", un vehículo descapotado que transportaba a los visitantes hasta las playas resistencianas. Su parada se encontraba en la intersección de las avenidas Laprida y Carlos Pellegrini, frente a la antigua estación francesa. Con el paso del tiempo, este servicio fue reemplazado por los colectivos de las líneas 5 y 9.
Gran parte de estos recuerdos y detalles sobre el antiguo balneario municipal fueron rescatados por Roly Pérez Beveraggi en sus escritos, que permiten reconstruir una etapa de la historia de Resistencia en la que el río Negro era escenario de encuentros, competencias deportivas y jornadas de verano que permanecen en la memoria de varias generaciones.