Wall Street impulsa a acciones y bonos argentinos - Informe Digital
El Merval sube 1,5% y el riesgo país baja a 488 puntos, en una rueda marcada por la cautela global.
El riesgo país de JP Morgan cedía tres unidades y se ubicaba en 488 puntos básicos, cerca de los mínimos de 2026, cuando a fines de enero había tocado 481.
En Nueva York, los ADR y las acciones de compañías argentinas mostraban subas de hasta 5%, con los bancos entre los papeles más firmes: Macro, BBVA y Supervielle.
La referencia internacional seguía siendo Wall Street, donde el sector de inteligencia artificial concentra la atención y sostiene parte del apetito por riesgo, aunque con señales mixtas entre los principales índices.
El S&P 500 subía 0,2%, el Nasdaq Composite retrocedía 0,8% y el Dow Jones Industrial ganaba 0,4%. En paralelo, persistían las dudas por las tasas altas de los bonos del Tesoro y la chance de que la Reserva Federal vuelva a endurecer su postura.
Entre las tecnológicas, Micron Technology subía 0,9%, mientras Nvidia perdía 0,5% y Broadcom caía 2%. Ese comportamiento moderaba el entusiasmo por la IA, en un mercado que sigue sensible a la inflación persistente y a la política monetaria estadounidense.
En el frente geopolítico, la guerra con Irán sigue sin una salida clara, aunque Donald Trump aseguró que las conversaciones de paz avanzan después de que Irán e Israel acordaran frenar los ataques recíprocos.
Ese escenario ayudó a que el petróleo retrocediera cerca de 4%. El Brent caía 3,5% a USD 90,93 en los contratos con entrega en agosto, mientras el WTI bajaba 4% a 87,62 dólares.
OpenAI anunció tras el cierre del lunes que presentó confidencialmente la documentación para salir a bolsa, una semana después de que Anthropic hiciera lo mismo. Ambas compañías de IA apuntan a cotizar en Wall Street en el cuarto trimestre.
Además, Wall Street espera un evento fuerte para el viernes: SpaceX (SPCX) podría debutar en bolsa y marcar un récord como la mayor oferta pública de la historia.
En el plano local, el analista Salvador Di Stefano sostuvo que la economía sigue el ritmo de los sucesos mundiales y vinculó la mejora de los activos con la tensión bélica, el petróleo por encima de los USD 90 y la desaceleración global.
También advirtió que en Estados Unidos ya se descuenta una probable suba de tasas, con el bono a 2 años en 4,16% anual y el de 10 años en 4,54%, un combo que según planteó complica a los mercados emergentes y a las firmas más apalancadas de inteligencia artificial.