La UNNE habilitará un punto para recibir antibióticos vencidos en Resistencia - TN24
Con el objetivo de reducir la contaminación ambiental y contribuir a la lucha contra la resistencia antimicrobiana, la Universidad Nacional del Nordeste
Con el objetivo de reducir la contaminación ambiental y contribuir a la lucha contra la resistencia antimicrobiana, la Universidad Nacional del Nordeste pondrá en funcionamiento un espacio destinado a la recepción de medicamentos antimicrobianos vencidos o en desuso.
La iniciativa será impulsada por el Instituto de Medicina Regional y contará con un punto de recolección en su sede de Resistencia, donde la comunidad podrá acercar antibióticos, antifúngicos y antivirales para su correcta disposición final.
El nuevo espacio funcionará en el edificio ubicado en avenida Las Heras 727 y busca ofrecer una alternativa segura para evitar que estos medicamentos sean descartados en la basura común, el inodoro o el desagüe, prácticas que generan contaminación del suelo y del agua.
Desde el instituto explicaron que se podrán depositar comprimidos, jarabes y ampollas cerradas en sus envases originales, como blísteres o frascos. En tanto, se solicita retirar y reciclar por separado las cajas y prospectos de papel.
Una vez recolectados, los medicamentos serán gestionados bajo protocolos específicos de bioseguridad y posteriormente enviados para su destrucción segura.
El director del Instituto de Medicina Regional, Luis Merino, destacó que la propuesta busca generar conciencia sobre los riesgos ambientales y sanitarios asociados al descarte incorrecto de fármacos.
Una problemática global
La resistencia antimicrobiana se produce cuando bacterias, virus, hongos o parásitos desarrollan mecanismos que les permiten resistir la acción de medicamentos diseñados para eliminarlos.
Según especialistas, este fenómeno dificulta el tratamiento de enfermedades infecciosas, incrementa el riesgo de complicaciones y constituye una de las principales amenazas para la salud pública a nivel mundial.
Por ello, desde la UNNE consideran que acciones como esta pueden contribuir a disminuir la presencia de residuos farmacológicos en el ambiente y promover hábitos más responsables en la comunidad.