El presidente Javier Milei declaró que el desafío de los argentinos es animarse a transformar la realidad
El Presidente participó del Tributo al Rebe de Lubavitch, en conmemoración del 32º aniversario del fallecimiento del rabino Menajem Mendel Schneerson, en el Palacio Libertad, donde habló de los siete mandamientos.
En el inicio de su mensaje, recalcó que no matarás" es la defensa absoluta del derecho a la vida. Sin ese derecho no hay proyecto de vida posible, no hay propiedad que valga, no hay contrato que tenga sentido. Ese es el mandamiento que establece el principio de no agresión de forma más pura, afirmó el Presidente.
Dijo también que la libertad no es una conquista humana, es un don divino, y de ahí surge la responsabilidad de no esclavizar al prójimo, de no someterlo, de respetar estrictamente su proyecto de vida.
Ese es el liberalismo en su esencia más profunda basado en el principio de no agresión y al derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, remarcó.
Milei expresó que durante años se instaló la idea de que era posible vivir de subsidios o recursos ajenos sin generar riqueza alguna; pero luego afortunadamente los argentinos despertaron y comprendieron que la prosperidad real es esfuerzo, responsabilidad, compromiso y creación de valor.
El desafío no consiste en permanecer en una zona de confort, sino en animarse a transformar la realidad, porque el propósito no es vivir de la asistencia permanente, sino construir un lugar en el cual poder crecer a través del trabajo, la libertad y la responsabilidad individual, añadió.
En el acto también expuso Yosef Chaim Ohana, un exmilitar israelí.