Un sismo de magnitud 6,1 sacudió el occidente de Cuba y se sintió hasta en Florida
| Periodistas de la agencia AFP en La Habana reportaron que un fuerte terremoto sacudió este lunes la...
Periodistas de la agencia AFP en La Habana reportaron que un fuerte terremoto sacudió este lunes la costa occidental de Cuba, con un temblor intenso de unos 20 segundos que obligó a numerosos vecinos a salir apresuradamente de los edificios.
El movimiento telúrico también se sintió en zonas del estado de Florida, en Estados Unidos, según confirmaron reporteros de la misma agencia en ese territorio.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el sismo alcanzó una magnitud de 6,1 y se produjo a unos 100 kilómetros del extremo occidental de la isla.
Al principio solo me sentí mareada; no se me ocurrió que fuera un terremoto, nunca había vivido algo así, contó a la AFP Carmel Delgado, economista de 47 años en La Habana.
Pero una vez que nos dimos cuenta de lo que podía ser, salimos rápido, agregó, en línea con el testimonio de otros habitantes que abandonaron viviendas y oficinas por precaución.
Las autoridades cubanas señalaron que el temblor se percibió en todo el occidente del país. En paralelo, reporteros de AFP reiteraron que el movimiento también fue advertido en Florida.
Sobre la 1:00 p.m. de este 8 de junio un terremoto de 6.1 sacudió México y Cuba: el Canal de Yucatán, aproximadamente a 104 kilómetros al oeste-noroeste de Mantua, en el extremo occidental de Cuba, según datos preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos.
El terremoto sorprendió a la población en un contexto ya extremadamente delicado. Más de 9,5 millones de cubanos dispondrán este lunes de apenas una o dos horas de electricidad, según las previsiones de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La empresa anticipó que el mayor apagón de la jornada dejará sin suministro de forma simultánea al 67 % de la isla, lo que configura uno de los escenarios más severos de los últimos años.
El país caribeño atraviesa una grave crisis energética desde mediados de 2024, que se ha agravado desde enero por el asedio petrolero de Estados Unidos, una política que la ONU ha calificado de contraria al derecho internacional.
La situación actual es crítica, según el propio Gobierno cubano, con apagones en La Habana que superan las 22 horas diarias y cortes de hasta dos días consecutivos en otras regiones del país.
En este contexto, se han multiplicado los cacerolazos y las quemas de basura en distintos puntos de la isla como forma de protesta frente a la falta de energía.
Déficit de generación y sistema al límite
La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem), prevé para el horario de mayor demanda una capacidad de generación de 1.035 megavatios (MW) frente a una demanda máxima estimada de 3.050 MW.
De ese modo, el déficit la diferencia entre oferta y demanda será de 1.015 MW, mientras que la afectación estimada lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados alcanzará los 2.045 MW.
La falta de combustible derivada del bloqueo petrolero estadounidense provoca que los motores de generación que usan diésel y fueloil estén casi completamente detenidos, pese a que esta fuente es responsable de alrededor del 40 % de la generación eléctrica del país.
A ello se suman problemas estructurales en las centrales termoeléctricas, que aportan otro 40 % de la generación y funcionan con crudo nacional. Estas plantas arrastran décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones, lo que las deja especialmente vulnerables ante la actual crisis.