Bausili viajó a China y el BCRA desactiva rumores sobre el swap - Informe Digital
El Central dice que la visita es por un simposio del BIS y que no habrá anuncios sobre la renovación esta semana.
Este fin de semana, el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, viajó a China. La movida disparó versiones sobre el futuro del swap con el país asiático, pero en la entidad relativizan cualquier anuncio inminente y aseguran que el viaje tiene otro eje.
Según publicó Infobae, en el BCRA sostienen que la presencia de Bausili responde principalmente a su participación en un simposio del Banco de Pagos Internacionales (BIS), donde expondrá el 10 de junio sobre desafíos económicos y tendencias internacionales. El viaje de Bausili no es por el swap con China. Está yendo a un simposio del BIS en donde tiene que exponer, afirmaron fuentes oficiales de la entidad.
Las mismas fuentes admitieron que podría haber algún contacto vinculado a la renovación del acuerdo, aunque descartaron definiciones en el corto plazo. No esperen que al regreso de Bausili al final de la semana haya novedades con el swap. Quedan todavía dos meses y nunca se cierran con anticipación, señalaron.
El swap entre Argentina y China está vigente desde 2009 bajo un acuerdo marco que se renueva cada tres años. El propio Bausili ya había dicho en su última conferencia de prensa que el vencimiento de este año se negocia dentro de los plazos habituales y que no existe un plan para eliminarlo. Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo, no hay ningún plan de eliminarlo, afirmó. También sostuvo que el vínculo financiero bilateral sigue siendo estable y cuasipermanente.
En esa misma exposición, el titular del BCRA ratificó que el diálogo con las autoridades chinas sigue los canales habituales en foros multilaterales como el G20 y el BIS. Y reiteró que nunca se discutieron cambios de fondo en el mecanismo del swap, al tiempo que definió la relación financiera bilateral como estable. Yo estoy participando de un evento del BIS en China en junio y me voy a juntar con ellos; me junto con ellos cada vez que hay una oportunidad, en el G20 y en el BIS, todas oportunidades, comentó.
A mediados de mayo, la publicación del informe de Estados Contables del Ejercicio 2025 alimentó versiones sobre una eventual decisión del Gobierno de no renovar el swap, en un contexto marcado por la asistencia del Tesoro de Estados Unidos. Al 14 de enero, el saldo remanente era de USD 679 millones, lo que implicó la devolución de casi el 90% de los fondos activados durante la gestión anterior. Los fondos en uso pasaron de 21.000 millones de yuanes (USD 3.097 millones) al cierre de 2024 a 7.000 millones de yuanes (USD 1.032 millones) al 31 de diciembre de 2025. La tendencia se mantuvo durante los primeros días de 2026.
Bausili explicó además que el componente activado del swap permite operar con flexibilidad en el mercado local y en el internacional. Cuando los fondos están en el exterior (offshore), el mecanismo habilita su conversión a dólares y su transferencia internacional según la estrategia del BCRA. Las regulaciones chinas, en cambio, imponen controles de capitales que condicionan la administración de esos recursos. En el caso de China, es más atractivo tener la posición onshore con controles o offshore sin controles, según la situación, precisó. Así, cuando el BCRA deposita los fondos onshore, accede a mejores tasas de financiamiento.
La opción entre cuentas onshore y offshore responde a variables como el nivel de reservas, la liquidez y la estructura de pasivos del BCRA. Ese esquema le da margen de maniobra frente a las exigencias del contexto financiero internacional y las necesidades de gestión de reservas. En paralelo, Bausili logró recomponer el balance con el repo con bancos internacionales anunciado en enero por USD 3.000 millones y con el programa de compra de reservas, que en lo que va del año ya superó la meta de USD 10.000 millones fijada para 2026.
La relación comercial
Las negociaciones por la renovación del swap no pueden separarse del vínculo comercial entre China y Argentina. En el corto plazo, y siempre dentro de la esfera comercial, la dificultad con China proviene de otro lado: el enorme superávit externo que está buscando canalizarse hacia mercados donde tenga capacidad de penetración, aseguró el economista Ricardo Carciofi en el informe Inserción internacional de Argentina: esta vez podría ser diferente para el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).
El trabajo afirma que hasta ahora las compras a China han sido funcionales a los objetivos del Gobierno, que desde 2024 y sobre todo en 2025 avanzó en la apertura comercial desmontando mecanismos no arancelarios, como medidas antidumping y controles de pago de importaciones.
El proceso de apertura ha sido capitalizado principalmente por dos países: Brasil y China. Ha sido China el que más ha aumentado su participación en todo el espectro del menú importador: bienes de capital, insumos y artículos de consumo, incluyendo las compras por plataforma, destaca el informe de Carciofi.
En 2025, precisa, las importaciones provenientes de China crecieron un 54,9% respecto de 2024, a un ritmo que duplica el de las importaciones totales y deja atrás el aumento de las compras a otros grandes socios comerciales de la Argentina: Brasil, EEUU y Europa. Ante esa situación, destaca, el Gobierno ha elegido no confrontar y ha renunciado a poner en práctica mecanismos de defensa comercial.
Renovar el canje de monedas aparece así como una herramienta de defensa financiera.