Cómo es la primera vacuna creada con IA y por qué supone un cambio fundamental ante futuras pandemias - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
Científicos de la Universidad de Cambridge logran crear un "superantígeno" universal capaz de adelantarse a las mutaciones de los virus y frenar futuras pandemias antes de que comiencen. Por El Diario NY / BBC News Mundo En lo que se perfila como un
Científicos de la Universidad de Cambridge logran crear un «superantígeno» universal capaz de adelantarse a las mutaciones de los virus y frenar futuras pandemias antes de que comiencen.
Por El Diario NY / BBC News Mundo
En lo que se perfila como un giro histórico para la medicina global, un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge anunció el desarrollo de un tipo de vacuna «fundamentalmente nuevo». Se trata de la primera vez en la historia de la ciencia que el componente clave de un inmunizante ha sido diseñado íntegramente por inteligencia artificial (IA) y probado con éxito en seres humanos.
El objetivo de esta tecnología es tan ambicioso como urgente: adelantarse a las mutaciones de los virus para diseñar vacunas universales, capaces de proteger a la población no solo de las variantes actuales, sino de patógenos que aún no dan el salto de animales a humanos.
¿Cómo funciona el «superantígeno» de la IA?
El gran talón de Aquiles de las vacunas tradicionales (como las de la gripe estacional o el COVID-19) es que se diseñan a partir de una cepa específica ya existente. Cuando el virus muta y cambia su apariencia, el fármaco queda obsoleto y el mundo vuelve a quedar desprotegido. «Siempre vamos por detrás», explica el profesor Jonathan Heeney, líder del desarrollo en Cambridge.
Para romper este ciclo, los investigadores alimentaron a la IA con los códigos genéticos de una vasta base de datos de coronavirus registrados por programas de vigilancia global.
La estrategia: En lugar de replicar una cepa, la IA analizó los patrones evolutivos y diseñó un «superantígeno» sintético. Este componente entrena al sistema inmunitario para reconocer las partes del virus que nunca cambian, permitiéndole neutralizar la amenaza incluso si el virus muta drásticamente.
Del laboratorio a los humanos: los primeros resultados
Los resultados de la fase inicial de pruebas, publicados en la prestigiosa revista Journal of Infection, abren una ventana de optimismo moderado pero firme:
Fase 1 completada: El ensayo se realizó en 39 personas con el objetivo principal de demostrar que la vacuna es segura para los humanos. No se registraron efectos adversos graves.
Respuesta inmunológica: Los científicos calificaron el impacto inicial en el sistema inmune como «modesto», un resultado normal para una primera dosis experimental, pero que confirma que la IA logró activar las defensas humanas.
Próximo paso: Ya está en marcha un segundo estudio con 200 personas para medir con exactitud el nivel de efectividad y la duración de la respuesta inmune.
El profesor Andy Pollard, director del Oxford Vaccine Group (quien no participó en el estudio), calificó los datos de «fascinantes». Pollard advirtió que la verdadera prueba de fuego ocurre en los humanos, cuyos sistemas inmunitarios son complejos y han sido moldeados por años de infecciones previas, a diferencia de los ratones de laboratorio.
Una plataforma contra la Gripe Aviar y el Ébola
La tecnología no se detendrá en el COVID-19. El equipo de Cambridge ya está utilizando esta misma plataforma de inteligencia artificial para desarrollar:
Una vacuna universal contra la gripe estacional: Que eliminaría la necesidad de pincharse todos los años.
Un escudo contra la gripe aviar H5N1: Diseñado de manera preventiva en caso de que el virus, que actualmente devasta poblaciones de aves, mute y comience a transmitirse con facilidad entre humanos.
Una vacuna contra el Ébola: Específicamente dirigida a variantes del virus que golpean la República Democrática del Congo y para las cuales la medicina actual no tiene respuesta.
Un cambio de paradigma global
Para la comunidad científica y política, la IA no es solo una herramienta de cálculo, sino un «cambio radical» (game changer) que redefinirá la velocidad de la medicina. Podrá predecir cómo responderá nuestro cuerpo antes de inyectar una sola dosis, acelerando el desarrollo de fármacos de años a solo semanas.
Marian Knight, directora científica del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención del Reino Unido, concluyó que este ensayo «marca un avance decisivo en nuestra capacidad para ofrecer una protección viral amplia y duradera», un paso crucial para que la próxima pandemia nos encuentre listos antes de que empiece.
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