Francia marcha por Lyhanna y expone fallas judiciales - Informe Digital
Miles despidieron en silencio a la niña de 11 años y el Gobierno ordenó revisar 70.000 expedientes por delitos contra menores.
La pequeña localidad francesa de Fleurance fue este domingo el centro de una marcha multitudinaria por Lyhanna, la niña de 11 años asesinada cuya muerte sacudió al país y volvió a poner bajo la lupa la protección de menores y las respuestas de la Justicia ante denuncias por violencia sexual.
Miles de personas participaron de una marcha silenciosa encabezada por los padres de la menor, cuyo cuerpo fue hallado la semana pasada después de varios días de búsqueda. Según las autoridades locales, unas 6.000 personas se sumaron a la movilización en una ciudad de población similar.
Vestidos de blanco y con flores del mismo color, los asistentes recorrieron las calles bajo altas temperaturas en una ceremonia atravesada por el silencio. En la cabecera, familiares y vecinos sostuvieron una pancarta con una frase dedicada a la niña: Lyhanna. Nunca más. Te queremos, te extrañamos.
La menor había desaparecido el 29 de mayo en las inmediaciones de Fleurance, en el sudoeste francés. Las investigaciones determinaron que fue vista por última vez cuando subía a un vehículo. Días más tarde, las autoridades localizaron su cuerpo y profundizaron la causa contra un hombre de 41 años que ya estaba detenido por la desaparición.
La conmoción creció cuando trascendió que el sospechoso, padre de una compañera de escuela de la víctima, había sido objeto de varias denuncias previas por presuntos delitos sexuales contra menores. Pese a esas acusaciones, nunca había recibido una condena judicial.
Ese dato puso el foco sobre el funcionamiento de la Justicia francesa y provocó reacciones en las máximas autoridades del país. El presidente Emmanuel Macron calificó de inaceptables las fallas que permitieron que las denuncias previas no derivaran en una condena.
Durante el acto realizado al finalizar la marcha, familiares de la niña expresaron públicamente su dolor. Una de sus tías, acompañada por los padres de Lyhanna y por el alcalde de la ciudad, afirmó ante los presentes: Nuestro pequeño mundo se ha derrumbado por completo.
Visiblemente emocionada, añadió: Lyhanna debe estar muy conmovida al ver desde allá arriba a toda esta gente reunida por ella. Luego le habló directamente a la menor: Lyhanna, por favor perdónanos, perdónanos por lo que sufriste.
El alcalde de Fleurance, Grégory Bobbato, sostuvo que la muerte de la niña representa un problema que excede a la comunidad local. Hoy somos una ciudad enojada, una región enojada, un país enojado, declaró. También señaló que el caso constituye el último acto de una tragedia que se desarrolla desde hace demasiado tiempo.
Entre los participantes hubo numerosas personas que decidieron asistir por experiencias personales vinculadas a la violencia sexual. Karine Camus, de 41 años, contó que fue junto a su familia porque siente que lo ocurrido podría haber afectado a cualquier hogar.
Tengo una hija de 12 años y un hijo de 13. Podría haberle pasado a mi familia, expresó. La mujer, que aseguró haber sido víctima de violencia sexual, pidió que las niñas encuentren apoyo para denunciar situaciones de abuso y violencia.
Otra participante, Manola Martin, relató que acudió pensando en sus hijas y nietas. Desgraciadamente, el sistema judicial no hace nada por estas personas, afirmó.
La respuesta del Gobierno francés
El caso generó una reacción inmediata del Ministerio de Justicia. El titular de la cartera, Gérald Darmanin, pidió disculpas a la familia de Lyhanna y aseguró estar furioso por el tratamiento que recibió el historial judicial del principal sospechoso.
Además, anunció una revisión nacional de expedientes vinculados a denuncias que involucran a menores. Según explicó, solicitará a los fiscales que reexaminen alrededor de 70.000 casos antes del próximo 14 de julio.
No me iré de vacaciones y ningún magistrado de alto rango se irá de vacaciones hasta completar esa tarea, declaró el ministro.
(Con información de AFP)