Antonelli hizo historia en Mónaco: quinto triunfo al hilo y récord de precocidad en la Fórmula 1
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Antonelli hizo historia en Mónaco: quinto triunfo al hilo y récord de precocidad en la Fórmula 1
El joven italiano de 19 años dominó de punta a punta en el Principado, logró su primer Grand Chelem y le sacó una ventaja de 66 puntos a Lewis Hamilton en el Mundial
Kimi Antonelli no para de romper marcas en la Fórmula 1: con apenas 19 años ganó su quinta carrera consecutiva y se convirtió en el piloto más joven en la historia en triunfar en el Gran Premio de Mónaco, con 19 años, 9 meses y 13 días.
El italiano, que ya lleva tres meses seguidos como único vencedor del Mundial, estiró además su ventaja en el campeonato a 66 puntos sobre Lewis Hamilton, nuevo escolta tras llegar segundo en el glamoroso Principado. El podio lo completó Isack Hadjar, mientras que George Russell no sumó.
Un triunfo que lo mete en la historia grande
Mónaco es un escenario reservado para los gigantes de la categoría. Allí, por ejemplo, Juan Manuel Fangio logró su primera victoria en F1 en 1950 y Ayrton Senna construyó parte de su leyenda con seis éxitos, récord absoluto en el callejero monegasco.
Es, además, una de las tres joyas de la Triple Corona del automovilismo, junto a las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Le Mans, logro que solo consiguió Graham Hill. En ese mismo trazado, este jovencísimo boloñés, de carisma arrollador, dio una verdadera cátedra de manejo.
Antonelli dominó de punta a punta en Mónaco y se quedó con su primer Grand Chelem: hizo la pole, ganó liderando todos los giros y marcó el récord de vuelta.
La parada no era sencilla. Antonelli largaba desde la pole, con Max Verstappen a ocho metros y Lewis Hamilton a 16. Eran 11 títulos del mundo que lo tenían en la mira para superarlo en la partida, precisamente la gran flaqueza que había mostrado el italiano en las primeras fechas del año.
Había un condimento extra: en el angosto y glamoroso Mónaco, si fallaba en la largada y lo superaban, prácticamente no tendría forma de recuperar el primer lugar. Allí no hay batería cargada ni ayudas que faciliten los sobrepasos.
Sin embargo, el italiano logró domar a sus bestiales contendientes no una, sino dos veces. La carrera tuvo dos largadas por una bandera roja que se mostró en la vuelta 68, cuando se levantó el asfalto en la zona de Anthony Noghes, sector en el que se pegaron Lance Stroll y Charles Leclerc.
En la largada inicial, Antonelli tuvo una ayuda inesperada con el problema de Verstappen. El tetracampeón apenas movió unos metros su Red Bull y se quedó plantado, sin poder completar ni una vuelta justo en la primera vez en el año que ocupaba un lugar en la primera fila.
Con Verstappen fuera de escena, los grandes rivales de Antonelli pasaron a ser las Ferrari. Pero tampoco pudieron capitalizar la situación y, además, fallaron en momentos clave.
Ahí aparece otro detalle que realza el triunfo del italiano: no cometió errores en una carrera plagada de equivocaciones ajenas. Las penalizaciones e investigaciones se acumularon por distintos motivos.
Detrás de Kimi, Lewis Hamilton fue sancionado por exceder la velocidad en boxes. Ferrari se equivocó con Leclerc al llamarlo a boxes con auto de seguridad y dejarlo detenido detrás del inglés mientras este cumplía su pena.
Falló Leclerc cuando se despistó solo y dilapidó una chance concreta de podio. Falló McLaren (otra vez) con la fiabilidad y Lando Norris terminó abandonando (otra vez).
También se equivocó Oscar Piastri con la velocidad en la calle de boxes. Pierre Gasly recibió una doble penalización por exceder la velocidad en boxes. Franco Colapinto también fue sancionado por la misma infracción.
Sergio Checo Pérez falló al ubicar mal su auto en el cajón de partida. Nico Hülkenberg se llevó puesto a Carlos Sainz en el relanzamiento tras la bandera roja. Stroll fue penalizado por los límites de pista.
Incluso Mercedes se equivocó con George Russell: se olvidó de hacer cumplir la penalización de cinco segundos durante la parada con auto de seguridad y recibió un pase y siga que lo dejó fuera de los puntos. En medio de ese festival de errores, Kimi no falló en nada.
Antonelli voló a un ritmo demoledor. Con la ventaja que llevaba, llegó a marcar el récord de vuelta y su ingeniero de pista le advirtió que no hacía falta arriesgar más.
El italiano se subió al podio de Mónaco para levantar su trofeo al lado de Hamilton, a quien destronó del récord de precocidad en el Principado. El británico lo ostentaba desde 2008, cuando ganó con 23 años, 4 meses y 18 días.
Fue un fin de semana increíble, una carrera increíble. Fue uno de esos días en los que tuvimos un ritmo increíble. Todo fluyó con mucha naturalidad. El coche se sentía fantástico y me daba la confianza para apretar. Fue un día muy gratificante. El trabajo no ha terminado. Todavía queda una larga temporada. Vamos a seguir esforzándonos y a seguir subiendo el listón. El objetivo es mantener este nivel de rendimiento. El equipo ha hecho un trabajo increíble. Nos han dado un coche increíble. He recibido muchísimo apoyo del equipo y de mi familia, es un momento realmente especial, expresó Antonelli tras su triunfo.
Cinco victorias al hilo desde su primer éxito
El dominio de Antonelli en este arranque de era es tal que ya está señalado para ocupar un lugar grande en la historia de la F1. Es muy joven y muchas cosas pueden pasar, pero hay un dato que lo distingue: nadie había hilvanado cinco éxitos seguidos comenzando la racha en su bautismo triunfal.
Ni Fangio, ni Michael Schumacher, ni Hamilton, ni Verstappen, ni Senna lograron algo similar. Nadie.
Oportunidad para la mitad del pelotón
La carrera, que tuvo un trámite soporífero en gran parte, se guardó un final de locos con la bandera roja. Con los abandonos de Verstappen y Norris, más los problemas de Russell (terminó 13º y fuera de la zona de puntos), la fecha monegasca se transformó en una gran oportunidad para los equipos de la mitad de la parrilla.
Isack Hadjar fue tercero con su Red Bull y Oscar Piastri salvó el honor de un alicaído McLaren con el cuarto lugar.
De ahí para atrás, fue un festival de equipos que suelen pelear en la zona media. Racing Bulls se llevó un buen botín con el quinto puesto de Liam Lawson y el sexto de Arvid Linblad, quien no paró hasta la bandera roja y acertó con la estrategia.
Gasly, pese a la doble penalización de 10 segundos (había sido tercero en pista), terminó séptimo con su Alpine. Alex Albon fue octavo con Williams, Esteban Ocon metió a su Haas en el noveno lugar y Checo Pérez le dio el primer punto en la historia a Cadillac al finalizar décimo.
Hasta Fernando Alonso, que completó un stint de 60 vueltas con neumáticos blandos, quedó a un paso de los puntos al terminar 11º.
Con este resultado, Antonelli llegará a Barcelona la próxima semana con una ventaja de 66 puntos sobre Hamilton, nuevo escolta tras la debacle de Russell.
En términos de campeonato, esa diferencia equivale a dos victorias y un segundo puesto en carreras sin sprint. Un margen bestial para un piloto que recién empieza a escribir su propia leyenda en la Fórmula 1.