Empresarios respaldan el rumbo pero exigen menos impuestos y obra - Informe Digital
Coinciden con la macro de Milei, pero alertan por contrabando, rutas rotas y una micro que sigue deprimida.
Inversores extranjeros y empresarios locales coinciden como pocas veces sobre el rumbo económico: sostienen que el Gobierno acertó con el superávit fiscal, la apertura y el orden monetario, pero advierten que la actividad sigue frenada por impuestos altos, contrabando y falta de obra pública.
La señal de respaldo alcanza incluso a sectores que no se sienten beneficiados por el plan oficial. Para ese universo, volver al viejo esquema de cepo, déficit y privilegios cambiarios sería un retroceso con costo alto. La discusión, dicen, ya no pasa por si el rumbo debe cambiar, sino por cómo sostenerlo sin seguir castigando a la economía real.
Las buenas noticias de la macro seguirían en el corto plazo. El jueves se conocerá el dato de inflación de mayo, con otra baja, y para junio el mercado espera una desaceleración adicional.
Algunos economistas, como Fernando Marull, creen que este mes incluso podría perforarse el 2%. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que divulgó el Banco Central, en cambio, ubica ese escenario recién en agosto.
El frente cambiario también aparece, por ahora, bajo control. Todavía queda soja por liquidar y siguen entrando dólares por emisiones internacionales de Obligaciones Negociables. Aunque el ritmo podría aflojar, el Banco Central seguiría comprando divisas para reforzar reservas y llegar mejor parado a los vencimientos de deuda de julio, por unos USD 4.200 millones.
Macro ordenada vs micro deprimida
La macro ordenada ya es un activo político del Gobierno y explica que el riesgo país haya perforado los 500 puntos básicos en los últimos días, incluso después de la caída de Wall Street del viernes. Los bonos en dólares resistieron y sostuvieron esa mejora.
Pero el problema sigue en la micro: hay sectores que caen, se pierden empleos y el consumo masivo no muestra señales firmes de recuperación. Mientras el oficialismo promete los mejores meses para la economía, la preocupación de empresarios y analistas sigue puesta en la actividad cotidiana.
Una de las quejas más repetidas es la carga impositiva, que dificulta competir con productos importados. Un informe de CAME señaló que el FMI ignora por completo en su diagnóstico el nivel de tributación subnacional, que es donde reside el nudo fiscal más dañino para la actividad económica: el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y las tasas retributivas de servicios municipales.
Luis Galli, CEO de Newsan, fue más lejos en el Congreso Anual del IAEF. Queremos competir y nos parece bien la apertura, pero el crecimiento del contrabando es enorme y no se hace nada para frenarlo, planteó. Según dijo, la mitad de los celulares que se venden en la Argentina entra sin pagar impuestos, lo mismo que el 70% de los perfumes, y también abundan las hojitas de afeitar con blisters en portugués fuera del circuito formal.
Sin rutas o puertos en condiciones es muy difícil que se expandir la producción porque no hay cómo transportarla
También cuestionó la falta de control sobre lo que se vende en los portales de comercio electrónico. En México a los vendedores le cobran una percepción a cuenta de Ganancias o IVA para que por lo menos tengan que tributar algún impuesto si no lo hicieron antes, agregó.
El martes será el turno del evento anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), al que no asistirá ningún funcionario nacional. Su titular, Gustavo Weiss, ya anticipó el tono de su mensaje: No existe crecimiento económico posible sin infraestructura adecuada. Hay miles de millones de dólares comprometidos para energía, minería y agro. Pero sin rutas o puertos en condiciones es muy difícil que se expandir la producción porque no hay cómo transportarla.
La obra pública sigue paralizada y, aunque fue una decisión pensada para sostener el superávit fiscal y frenar sobreprecios del kirchnerismo, empieza a mostrar costos visibles. El deterioro de las rutas es cada vez más evidente y la infraestructura básica de hospitales o escuelas públicas es evidente. En todos los países del mundo esto lo financia el Estado con participación del sector privado, no podemos inventar la pólvora, agregó Weiss.
El mejor escenario para los próximos meses es que el consumo encuentre un piso y empiece a recuperarse. Pero el proceso será lento: los ingresos suben a cuentagotas y los bancos siguen muy restrictivos con el crédito.
En paralelo, Javier Milei sufrió un deterioro de imagen y respaldo, pero la oposición tampoco logra capitalizar ese desgaste. Axel Kicillof y cualquier otro eventual candidato anti Gobierno enfrentan el mismo desafío: seducir al electorado sin espantar a los inversores.
El síndrome 2019 probablemente vuelva a aparecer el año próximo, cuando se acerquen las presidenciales. Argentina todavía debe superar el examen de no dar saltos al vacío cada cuatro años. La experiencia de otros países de Latinoamérica muestra que alternar entre izquierda y derecha no necesariamente altera el dólar, el crecimiento o la inflación.