Argentina redefine su fe: el catolicismo retrocede y Chaco se vuelve un bastión evangélico
El mapa religioso muestra una transformación profunda, con el crecimiento de los "sin religión" a nivel nacional y fuerte presencia evangélica en Chaco.
"Siempre tengo a mi lado a mi Dios" . El mapa de la fe en Argentina está atravesando una metamorfosis irreversible. El catolicismo, que durante décadas fue un bloque hegemónico, hoy retrocede ante opciones como el evangelismo, autonomías religiosas y una población que no tiene filiación religiosa. Chaco no es ajeno ante esta transformación.
Esta semana, el Observatorio de las Creencias en Argentina (OCREAR) de la Universidad de Buenos Aires sacó su primer informe del Barómetro de las Religiones 2026, en el que menciona que la hegemonía católica en el país ha llegado a su fin: aunque sigue siendo la religión mayoritaria con un 57,7%, la cifra se desploma frente al 90% registrado en 1960.
En este nuevo mapa, el dato más disruptivo es la consolidación de la población sin filiación religiosa (22,4%) como el segundo grupo en magnitud a nivel nacional, superando al mundo evangélico, que alcanza un 17,4% tras un crecimiento gradual pero constante. Esta transformación no es solo numérica, sino que revela profundas brechas de género, edad y clase social que están redefiniendo lo que significa creer en la Argentina de hoy.
CREER SIN PERTENECER, CREER MODERNAMENTE
En diálogo con Diario Chaco , Marcos Carbonelli, investigador del CONICET y director del OCREAR, el fenómeno central es la "individuación" de la fe. Los ciudadanos ya no aceptan paquetes cerrados de dogmas, sino que reclaman autonomía para decidir en qué creer y cómo practicar, un proceso vinculado a la modernidad y la secularización.
"Estamos ante una erosión de la hegemonía cultural católica", afirma Carbonelli, señalando que el grupo de los "sin filiación" (que incluye ateos, agnósticos y personas con creencias propias) es hoy una "primera minoría" si se lo compara con el resto de las identidades organizadas.
"El actor más hegemónico en el pasado era el catolicismo y ahora esos vínculos están flexibilizados. Evidentemente hay algo en el discurso o narrativa del mundo católico que cada vez se vuelve menos atractivo" , aseveró.
El investigador tambien hace énfasis en que "las personas ya no van a los templos, que si bien es una práctica importante, no es la que determina la afiliación". "Muchas personas se manifiestan católicas o evangélicas sin pasar por el templo", agregó.
El análisis de Carbonelli desmitifica también la influencia de la figura papal en las estadísticas: el "efecto Francisco" no ha logrado frenar la descatolización del país. De hecho, en 2019 el catolicismo medía un 66% y hoy ha caído casi diez puntos, una tendencia que alinea a la Argentina con el movimiento de países como Chile.
"Muchas personas se manifiestan católicas o evangélicas sin pasar por el templo"
El Barómetro también arroja datos sobre la segmentación social de la religión:
- La brecha educativa: Mientras que el mundo evangélico tiene su mayor anclaje en sectores con menor nivel educativo (22,5%), los "sin filiación" trepan en los niveles medios y altos (28,5%).
- El factor generacional: El catolicismo resiste en los mayores de 50 años (69%), pero se derrumba entre los jóvenes de 16 a 29 años, donde apenas llega al 44,6%, mientras que la no filiación sube al 31% en ese mismo rango etario.
- Geografía de la fe: El interior del país actúa como un "dosel" de tradición, con un 59,4% de católicos, frente a un AMBA más diversificado donde los "sin religión" alcanzan su pico del 26,1%.
EN CHACO, EL PANORAMA ES EVANGELISTA
Si a nivel nacional el evangelismo es la segunda minoría religiosa, en el Chaco el panorama es sensiblemente distinto. Pablo Paredes, coordinador de Culto de la provincia, estima que el territorio chaqueño alberga unos cerca de unos 5.000 templos, conteo que sigue en marcha mediante el Registro de Cultos. Además, reveló que la fe evangélica es protagonista.
"En Chaco tenemos entre un 30% y un 40% de cristianos evangélicos" , sostiene Paredes, una cifra que duplica la media nacional del Barómetro.
"En Chaco hay una comunidad evangélica de origen muy grande", mencionó y agregó que entre la década del 80 y 90 "comenzó una explosión grande de evangelismo a tal punto que hoy se puede decir que en cada familia chaqueña seguro hay un cristiano evangélico". El funcionario también añadió que hay una masiva adhesión de las comunidades indígenas a esta religión.
Paredes marca una distinción clave entre la "práctica pasiva" del catolicismo chaqueño (donde solo un 20-21% asiste a misa) y la militancia del sector evangélico, al que define como "practicante y firme".
Sin embargo, el funcionario coincide con el informe de la UBA en un punto crítico: la crisis de las estructuras tradicionales frente a la juventud. "Los jóvenes buscan una vida espiritual más liberal; siguen creyendo en Dios pero a su manera, sin estar tan atados a estructuras rígidas", explica.
Paredes también destacó otros grupos religiosos, como la Iglesia Mormona: "Tienen un gran crecimiento porque se mueven mucho, no solo en cuanto a lo religioso, sino también en trabajos sociales. Hace poco estuvimos con ellos en una escuela en el interior, donde entregaron útiles y equipamiento".
"Los jóvenes buscan una vida espiritual más liberal; siguen creyendo en Dios pero a su manera, sin estar tan atados a estructuras rígidas"
También mencionó a los testigos de Jehová, que "se los ve mucho caminando por la ciudad y hacen mucho trabajo social, pero ellos son un poco más cerrados en cuanto a su estructura".
El funcionario mencionó que el alejamiento de los jóvenes de las instituciones religiosas no es gratuito. Paredes señala que los liderazgos religiosos deben replantearse tras verse afectados por cuestionamientos sobre manejo de dinero y abusos.
"La informática, el internet, los celulares han influenciado mucho la forma de pensar y conducirse de los jóvenes y hay que adaptarse a eso, a la forma de pensar que tenga la sociedad porque eso ha influencia la forma de ver, de cómo practicar la religión sin dejar de creer en Dios ni dejar de ejercitar la fe", añadió y puso como ejemplo a casos de jóvenes que se reúnen en sus casas para practicar la fe.
En respuesta a esta realidad, Paredes resaltó que el Gobierno del Chaco ha lanzado un programa de formación teológica y acompañamiento ministerial, especialmente dirigido al "Chaco profundo", para institucionalizar y capacitar a líderes de localidades alejadas.
"LA GENTE BUSCA EN OTRAS COMUNIDADES LO QUE NO ENCUENTRA"
Ante esta realidad estadística, el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Alfredo Dus, mencionó a este medio una lectura que evita la confrontación y se enfoca en la autocrítica institucional. Para el líder religioso, el retroceso del catolicismo no debe leerse como una competencia perdida, sino como un "motor" para la propia misión evangelizadora. "Nuestra misión no es porque otros se van, sino más bien una mirada hacia adentro para decir: "Bueno, ¿qué es lo que la gente busca en nuestras comunidades que no encuentra?"", reflexiona Dus.
Dus señaló que, si los fieles encuentran respuestas en otros espacios, eso no es necesariamente un fracaso: "Gracias a Dios la encuentran en otro lugar, porque Dios es grande para todos".
Para el arzobispo, estos datos son un estímulo para vivir una fe más "auténtica" y alineada con la propuesta del Papa Francisco de una "Iglesia de puertas abiertas" que sepa escuchar y "arremangarse". Dus enfatiza que prefiere una "iglesia accidentada" por salir al encuentro, antes que una que simplemente "se conserva".
Frente a esta marea de cambios que rediseña los altares argentinos, la fe ha dejado de ser una estructura rígida para convertirse en un pulso íntimo y disperso. Ahora es una búsqueda incesante de sentido que, con o sin templos, late con la fuerza de lo autónomo.