Biocombustibles: el Senado debate una ley que divide al sector - Informe Digital
Las pyme temen perder mercado y empleo; las cerealeras aseguran que el cambio podría bajar hasta $10 por litro.
El Senado abrió esta semana el debate por una nueva ley de biocombustibles que enfrenta a dos modelos de negocio y pone en juego el precio del gasoil y de las naftas. De un lado, las grandes agroexportadoras y cerealeras, con plantas listas para vender al mercado interno; del otro, las pyme regionales, que hoy operan bajo un esquema regulado y advierten que una apertura las dejaría afuera.
La iniciativa impulsada por Patricia Bullrich ingresó el miércoles en el Senado tras casi dos años de conversaciones entre la Secretaría de Energía y distintos actores de la cadena. El proyecto propone subir el corte obligatorio de biodiesel en el gasoil del 7,5% al 10% y el de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, además de habilitar motores Flex Fuel y crear un sistema electrónico de comercialización.
El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, fue el primero en exponer y defendió la propuesta con una frase que marcó el tono del debate: Tiene ganadores, perdedores, afectados. También sostuvo que el texto recoge los lineamientos que venimos trabajando hace casi dos años.
Sobre el biodiesel, advirtió que su costo es muchísimo más alto que el fósil y descartó duplicar el corte porque eso implicaría una suba estructural y permanente en el gasoil, con mayor costo de transporte, agro y consumidores finales.
La propuesta propone elevar el corte obligatorio de biodiesel en el gasoil del 7,5% al 10% y el de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, habilitar motores Flex Fuel y crear un sistema electrónico de comercialización
Ese argumento sobre el precio quedó en el centro de la discusión. Las grandes cerealeras sostienen que podrían vender biodiesel un 20% más barato que las plantas pequeñas, lo que se traduciría en una baja del 2% en el precio final del combustible.
Federico Martelli, director de la Cámara de Empresas Pyme Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb), puso en duda esa cuenta en diálogo con Infobae: El 20% de ahorro prometido equivale, en la práctica, a apenas el costo del aceite de soja, sin contar metanol, mano de obra ni energía. La diferencia real entre una planta grande y una pyme ronda el 5% o 6% en el precio del biodiesel, lo que se traduce en aproximadamente 0,5% en el surtidor. Son diez pesos, sintetizó.
Martelli agregó que, si se aprueba la ley, van a quebrar 25 pyme, se van a perder 1.500 puestos de trabajo y se va a concentrar el mercado en seis multinacionales.
El mercado que está en disputa
Hoy el mercado interno de biodiesel está reservado a las pyme. Las grandes cerealeras tienen habilitada la exportación, pero casi no la usan: los principales mercados, como Estados Unidos y la Unión Europea, protegen su producción con barreras arancelarias y paraarancelarias. Ese cierre externo empuja a las multinacionales a buscar espacio dentro del país.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), que nuclea a las grandes exportadoras, respaldó la iniciativa oficial y cuestionó a las pyme con un argumento histórico: Durante casi dos décadas de protección regulatoria, las 28 plantas de biodiesel no realizaron inversiones para producir su propio aceite de soja, la materia prima central del proceso, publicó en sus redes sociales.
Durante casi dos décadas de protección regulatoria, las 28 plantas de biodiesel no realizaron inversiones para producir su propio aceite de soja, la materia prima central del proceso (Ciara)
La entidad sostuvo además que el país cuenta con 358 plantas activas de aceite de soja distribuidas en ocho provincias, con una capacidad instalada de 70 millones de toneladas entre molienda y extrusión. La producción nacional de aceite de soja alcanza 8,5 millones de toneladas anuales; las pyme de biodiesel consumen unas 650.000 toneladas, equivalente a un mes y medio de esa producción.
Estuvimos todos apoyando un proyecto de ley que es el proyecto del futuro, porque va a permitir volver a poner en funcionamiento las grandes fábricas de biodiesel que están cerradas, afirmó el presidente de Ciara, Gustavo Idígoras.
La entidad recordó que entre 2016 y 2018 Argentina fue el primer exportador mundial de biodiesel, con 2,8 millones de toneladas producidas, 1,8 millones exportadas e inversiones superiores a los USD 2.500 millones.
Idígoras rechazó además los argumentos sobre el riesgo laboral. Dijo que las pyme tienen protección regulatoria hasta diciembre de 2030 y tiempo para adaptarse, invertir o asociarse con alguna de las 360 plantas aceiteras que operan en el país. Sobre el empleo, planteó que cada planta pyme ocupa en promedio a 10 personas, mientras que la industria exportadora tiene 1.500 puestos en suspenso por no poder abastecer el mercado interno.
Las pyme tienen protección regulatoria hasta diciembre de 2030 y tiempo para adaptarse, invertir o asociarse con alguna de las 360 plantas aceiteras que operan en el país (Idígoras)
Estamos comparando 10 contra 1.500, dijo, y agregó que la nueva ley traerá una mejora sustancial para el consumidor en calidad y en precio. También calificó el régimen vigente de soviético y sostuvo que durante dos décadas las pymes vendieron biodiesel a un precio 20% por encima de las condiciones de mercado, con la Secretaría de Energía como garante de esa ecuación.
Corte, coprocesamiento e impacto en el surtidor
Martelli advirtió que el proyecto no amplía el mercado para las pyme, sino que lo reduce. El texto sube el corte del 7,5% al 10%, pero habilita a las petroleras a cubrir tres puntos porcentuales de esa diferencia mediante el denominado coprocesamiento, un mecanismo que incorpora grasas o materia vegetal en la destilación del petróleo y que técnicamente no constituye biodiesel. El resultado neto, según su lectura, es que el corte efectivo para las pymes bajaría del 7,5% al 7%.
La desventaja estructural de las pyme ante una competencia abierta con las cerealeras es múltiple. Las grandes empresas son, al mismo tiempo, proveedoras de aceite y potenciales competidoras. Martelli señaló que venden el insumo por encima de la paridad de exportación en el mercado interno, lo que encarece la producción antes de llegar al combustible.
La diferencia de escala también pesa: una planta pyme grande produce hasta 50.000 toneladas anuales de biodiesel, mientras que una cerealera puede alcanzar las 500.000 toneladas. Las plantas de las multinacionales ya están construidas levantadas originalmente para exportar y no requieren inversión adicional para volcarse al mercado interno.
El Gobierno descartó subir el corte de biodiesel al 15%, como proponen algunas de las iniciativas alternativas
El Gobierno descartó subir el corte de biodiesel al 15%, como proponen algunas de las iniciativas alternativas. González rechazó esa opción por el impacto en el costo del gasoil y por razones fiscales: el biodiesel está exento de los impuestos que sí paga el diésel de origen fósil, de modo que un mayor corte implicaría menor recaudación. Las previsiones oficiales apuntan además a que el precio internacional del petróleo volverá a caer, lo que haría al biodiesel comparativamente más caro.
Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda deberán ahora elaborar un dictamen antes de que la iniciativa llegue al plenario del Senado. La reunión del miércoles fue informativa y el texto todavía no tiene fecha de votación. Brasil, que avanzará este año con un corte obligatorio del 15% y proyecta llegar al 20% en 2030, apareció como referencia recurrente para quienes reclaman una política más ambiciosa en biocombustibles.