En Villa del Parque, el nuevo bodegón de la sede social de Racing: sorrentinos "académicos" y reservas agotadas
Lacadé abrió en el verano y ya expandió su capacidad a 150 cubiertos. Diego Milito, el Pato Fillol y otros integrantes del equipo campeón de la Supercopa en 1988 ya pasaron por las mesas.
El bodegón de Huracán lleva años en Parque Patricios, llenando sus mesas gracias a sus milanesas gigantes. En 2024, Independiente abrió La Caldera en Flores. Este verano fue el turno de Racing, que inauguró Lacadé en su sede social de Villa del Parque y en pocas semanas logró lo que cualquier restaurante nuevo sueña: agotar sus reservas.
El local ocupa lo que era el buffet del club y acaba de expandirse con una sección que da directamente a la calle. Tiene 150 cubiertos, réplicas de las cuatro copas internacionales del club en vitrinas y una carta donde cada plato rinde homenaje a algún ídolo o momento de la historia académica. La Cilindronesa es una milanesa individual con la forma del estadio y los sorrentinos Académicos salen en celeste y blanco.
La viralización llegó por los medios partidarios y trajo hinchas que viajan desde San Luis o Tucumán para comer ahí. Diego Milito, el Pato Fillol y varios integrantes del equipo campeón de la Supercopa ya pasaron por las mesas.
Cómo es y qué comer en Lacadé
El proyecto lo impulsó Jorge, que lleva 26 años en el rubro gastronómico, con paso largo por Los Cabritos, y su hijo. La propuesta que presentaron al club tenía incluía su experiencia y ganas de ocupar un espacio que hasta entonces funcionaba como buffet interno.
Tardaron 7 meses en poner el lugar a punto. La apertura fue en enero de 2026, antes de lo previsto. Era plena temporada de vacaciones, el club estaba cerrado, pero no podían esperar más. Querían probar los equipos y ver cómo respondía el lugar. La respuesta llegó antes de abrir: los medios partidarios empezaron a circular la novedad y las reservas se llenaron hasta marzo sin haber salido a la calle.
Esa primera etapa ocupó lo que era el buffet original, con acceso exclusivo desde adentro del club. La gente que pasaba por la vereda no sabía que existía. Hace aproximadamente un mes abrieron la segunda parte, con salida directa a la calle, y el local cambió de escala.
"Doblamos la cantidad de cubiertos", dice Jorge. Hoy tienen capacidad para 150 personas.
"La comida es popular... bueno, bonito, barato. Milanesa bien grande, abundante, precio accesible". El promedio por persona ronda los $30.000 y la cuenta alcanza para irse lleno.
La decoración acompaña la identidad del lugar: en vitrinas están las cuatro copas internacionales que ganó el club. La quinta, la Supercopa, no apareció todavía. "No se consigue porque está fuera de competencias", explica Jorge. También hay fotos de los ídolos y mucho detalle: hasta las jarras pingüinos tienen puesta la camisa de Racing.
La mística racinguista se metió en cada detalle. Los vasos, los platos, los cubiertos, todo tiene algo que identifica al hincha con su club. Hasta Los cumpleaños se cantan con una versión grabada por El Pepo que suena en todos los parlantes. "No podemos parar de cantar, hay 15 cumpleaños en una noche", dice Jorge.
Y los ídolos del club empezaron a aparecer: Gabriel Milito visitó el lugar dos veces, los campeones de la Supercopa pasaron a comer, y el Pato Fillol, Fabri, Catalán y Colombati también estuvieron. Catalán se sentó al lado de su propia foto y se emocionó.
El boca a boca desbordó las fronteras del barrio. Hoy Lacadé funciona como destino para hinchas que viajan desde San Luis, Tucumán o el interior de la provincia de Buenos Aires.
La carta tiene sus propias referencias académicas. El asado del Mariscal, el ojo de bife Elixir del Coco, la provoleta El Cilindro, el volcán Chelo Díaz: cada nombre rinde homenaje a algún ídolo o símbolo del club.
"La carta tiene mucho condimento de nombre de jugadores vinculados", explica Jorge. "La Entraña Maravilla por Maravilla Martínez, el Gran Bife de Costas, el Matambre a la Pizzuti". Los Sorrentinos Académicos van un paso más allá: son celestes y blancos.
Para arrancar hay empanadas desde $ 4.000, bastones de mozzarella, buñuelos, revuelto gramajo y buñuelos. Luego la carta escala hacia el territorio donde el bodegón se luce: las milanesas. La napolitana y la de cuatro quesos salen $ 30.500 y $ 32.500, con papas y batatas fritas incluidas. Todas las porciones de estos platos son para compartir, aclara Jorge.
Para los más osados hay tres milanesas rellenas presentadas como plato de autor. La Cilindronesa, con tomate, jamón y muzza, tiene la forma del cilindro ($ 26.000). La Militonesa viene con cheddar, cebolla caramelizada y panceta ahumada ($ 60.000) es para cuatro personas.
Entre los principales para compartir se destacan el escalope de lomo ($ 34.000), el pollo al verdeo ($ 34.000) y la bondiola a la Mostaza Merlo ($ 34.000). De parrilla, el Gran Bife Costas, de 600 gramos con panceta ahumada, provoleta, cebolla y huevo frito, llega a $ 39.500. También sirven cortes clásicos asados en parrilla al carbón.
Para cerrar, el volcán Chelo Díaz, de dulce de leche con helado de banana, y su par de chocolate, cuestan $ 14.500 cada uno. Y para beber, el Cielito de Costas, un trago celeste con vodka, óleo de naranja, lima y espumante. "La gente le saca muchas fotos", dice Jorge.
Lacadé, Nogoyá 3065, Villa del Parque. Martes a domingo de 10 a 23.30 hs. Instagram: @bodegon.lacade
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