Gualeguaychú: una vecina asistió a una menor con visibles signos de violencia en un colectivo local
El hecho ocurrió en la Línea 4. Una madre que viajaba con su hija intervino al notar que una estudiante de la EET N° 2 (ex ENET de Mujeres) presentaba heridas en el cuello e intentaba ocultar su angustia. Un conmovedor y a la vez preocupante episod
El hecho ocurrió en la Línea 4. Una madre que viajaba con su hija intervino al notar que una estudiante de la EET N° 2 (ex “ENET de Mujeres”) presentaba heridas en el cuello e intentaba ocultar su angustia.
Un conmovedor y a la vez preocupante episodio tuvo lugar en las últimas horas a bordo de un coche de la Línea 4 del transporte urbano de pasajeros, encendiendo las alarmas sobre posibles situaciones de violencia o acoso que estarían sufriendo menores de edad en el ámbito escolar o en la vía pública.
El hecho se dio a conocer a partir del crudo testimonio de Luciana Peralta, una vecina que viajaba en el colectivo junto a su hija de 8 años. Según relató, una adolescente que vestía el uniforme de la Escuela de Educación Técnica (EET) N° 2, históricamente conocida como la “ENET de Mujeres” subió a la unidad con una profunda expresión de tristeza que llamó de inmediato su atención.
Un pedido de auxilio silencioso.
“Cuando pasa por al lado mío, le veo todo el cuello lastimado y se sienta atrás. Ella intentaba tragarse las lágrimas y esconder los rasguños tapándose con el cuello de la chomba”, relató Peralta, visiblemente afectada por la situación.
Ante la evidencia de las lesiones y la vulnerabilidad de la menor, quien aparentaba cursar los primeros años de la secundaria, la mujer decidió intervenir. Se sentó a su lado, le tomó la mano e intentó indagar sobre lo sucedido para ofrecerle contención.
Sin embargo, el temor de la estudiante fue evidente: “Con miedo me decía ‘no te preocupes, fue un accidente’. Le dije que eso no era un accidente, que alguien se lo había hecho, y ella solo negaba con la cabeza”, detalló la testigo, quien no logró obtener el nombre de la menor antes de que descendiera del vehículo.
Preocupación y llamado a la solidaridad.
El caso generó una profunda consternación en la vecina, quien decidió visibilizar lo ocurrido debido al contexto actual de vulnerabilidad que atraviesan muchos jóvenes. La intención de hacer público el hecho radica en alertar a las autoridades de la institución educativa y a los propios familiares de la alumna, en caso de que la menor no haya podido comunicar la agresión en su entorno cercano.
“Me quedé muy triste y preocupada. Es doloroso que con todo lo que está pasando se sigan lastimando así a las niñas”, concluyó Peralta, instando a la comunidad a estar atentos a cualquier indicio de violencia para poder intervenir a tiempo y proteger a los estudiantes.
Redacción: Nova Comunicaciones.